La Comisión Europea ha rebajado las expectativas de la cumbre de líderes que se celebra hoy al asegurar que el acuerdo que se producirá será posiblemente de intenciones políticas, y carente de cifras, como reclaman los mercados.
"Los mandatarios son políticos y toman decisiones políticas. Eso es lo que debemos esperar. Posiblemente no tendremos todas las cifras sobre las cuestiones más técnicas", apuntó hoy el portavoz de la Comisión Europea Olivier Bailly en la rueda de prensa diaria.
La afirmación del portavoz confirma las sospechas de algunos expertos, que se temen que la cumbre de hoy concluya una vez más sin conocerse cuál será exactamente la quita que tendrán que asumir los tenedores de deuda griega, o qué cifra habrá que invertir en el fondo de rescate para reforzarlo.
"Los inversores están atrapados en el limbo a la espera de los resultados de la cumbre", apuntan los analistas de Barclays Capital Sree Kochugovindan y Frank Engels Investors en un informe emitido hoy, en el que se refleja la necesidad de un acuerdo que ponga fin a la espiral de deterioro en la crisis de deuda soberana europea.
En este sentido, el portavoz de la Comisión Europea se mostró convencido en el que los líderes europeos serán capaces de "alcanzar un acuerdo lo más creíble posible", que será capaz de "restaurar la confianza en los mercados".
Ahora bien, el nivel de detalle del acuerdo se desconoce. "Que ellos decidan", apuntó.
Los mandatarios europeos están convocados en Bruselas a partir de las 16,00 GMT de hoy para estudiar los tres pilares sobre los que debe descansar la salida de la crisis, como es la quita de Grecia, la recapitalización de la banca el reforzamiento del fondo de rescate, ideado para hacer de cortafuegos ante un posible contagio por la crisis griega.
Los mercados han comenzado a especular con que la quita a la deuda griega podría estar entre el 50 y el 60 por ciento, pero los mandatarios podrían estar lejos de un acuerdo, a tenor del borrador de acuerdo final que se ha filtrado en las últimas horas.
El Financial Times describe hoy un texto todavía con espacios en blanco -algo poco habitual a pocas horas de iniciarse la cumbre europea- en el que se afirma que la negociación sobre la quita concluirá en el futuro.
Algo parecido sucede con el segundo gran pilar de las medidas contra la crisis, la reconfiguración del fondo de rescate, dotado actualmente con 440.000 millones de euros, para que tenga una mayor capacidad de intervención a la hora de ayudar a los países a colocar su deuda, y a los bancos a recapitalizarse.
Una de las ideas para dar un mayor alcance de tiro al fondo era reconvertirlo en una especie de entidad aseguradora que respaldase las emisiones de los países necesitados, lo que supuestamente frenaría la escalada de precios en sus colocaciones.
La segunda idea, con más adeptos, sería constituir una entidad paralela, garantizada por el propio FEEF y los socios del euro, con capacidad para abrirse a la inversión privada y al capital de los mercados emergentes, como China o la India, y poder apuntalar así las emisiones de deuda de países periféricos, como España o Italia.
Hoy se esperaba que los líderes dieran a conocer el nuevo tamaño que adquiriría este instrumento -la canciller alemana Angela Merkel mencionó recientemente un billón de euros- pero tampoco este punto podría aclararse.
El borrador del comunicado indica al respecto que el tamaño concreto "sólo puede ser determinado cuando se contacte con los potenciales inversores" y las agencias de calificación.
Sí hay acuerdo en la necesidad de que la banca se recapitalice en 108.000 millones de euros, si bien este punto está tan ligado a la quita griega y al fondo de rescate, que no se dará a conocer si no se logran avances en el resto.