El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, consideró que la actual oposición defiende la sanidad pública "de boquilla" pues afirma que fue la pasada legislatura cuando "aumentaron os concertos coa privada nun 44%", que ahora están "conxelados", y se dejó "un incremento do gasto farmacéutico que vai contra calquera principio ético ou político".
En la sesión de control que tuvo lugar en el pleno del Parlamento, Feijóo afirmó que pese a que "España e os servizos de saúde están nunha encrucillada", en Galicia "se abren novos centros de saúde, se crean hospitais, hai máis actividade quirúrxica que nunca e non só non aumentan as listas de espera senón que baixan".
"Estamos gobernando con ética e responsabilidade", señaló el presidente gallego, quien afirmó que se construirán "47 centros de saúde en plena crise económica". En esta línea, y tras defender los proyectos de la construcción del hospital de Vigo y otras reformas en centros sanitarios, Feijóo señaló que "ampliaremos o hospital do Salnés cando teñamos terreos suficientes".
Aludió a este centro tras indicar el portavoz del grupo parlamentario del BNG, Carlos Aymerich, que regidores locales del Partido Popular de la comarca de O Salnés opinaron estos días que la conselleira, Pilar Farjas, debería dimitir en caso de incumplir su promesa de ampliar este dispositivo sanitario. Sobre este asunto, Feijóo replicó diciendo que se alegra de que "os alcaldes do PP defendan a sanidade pública de verdade, e non de boquilla como facían vostedes".
No obstante, Aymerich afirmó que los presupuestos de 2012 aplican un recorte de 237 millones de euros a la sanidad, por lo que el dato acumulado de lo que "deixaron de investir" en este ámbito en esta legislatura es de 400 millones de euros. Así, fue crítico con la gestión realizada por el Gobierno gallego, pues gobernar es "dar a cara", y no tener la "peor sanidade que se recorda na historia de Galicia" mientras se duplica la deuda pública.
El diputado nacionalista opina que para el PP están antes "os cartos que a saúde dos galegos" y apuntó a que existe una lista de espera que indica que los gallegos esperan "seis días máis" para ser atendidos que en el año 2009. "O mal estado do sistema de saúde está inducido ideolóxicamente", reprochó el portavoz de los nacionalistas en la Cámara autonómica, quien criticó que se pretende debilitar el sistema para dar entrada al "afán de lucro" en el sistema público sanitario.
Así, se dirigió al presidente de la Xunta para recordarle que mañana "os cidadáns sairán á rúa para pedir unha sanidade pública e de calidade para todos".