El dirigente de la izquierda 'abertzale' Arnaldo Otegi, condenado hace un mes como dirigente terrorista, ha considerado "inmaduro" pedir la disolución de ETA, que hace una semana anunció el fin de la violencia y asegura que la paz llegará al País Vasco cuando se dejen de conculcar los derechos humanos de su pueblo.
En una carta publicada el jueves en su página web (www.arnaldotegi.com) y escrita desde la prisión de Logroño - en la que cumple una condena de 10 años por intentar reconstruir el brazo político de ETA - Otegi celebra también la "valiente decisión" de la banda armada, asegurando que demuestra la sinceridad de la apuesta de la izquierda 'abertzale' por "las vías exclusivamente democráticas".
"Para intentar que no llegáramos hasta aquí nos detuvieron, encarcelaron y condenaron, además de desarrollar nuevas razzias policiaco-judiciales y mantener el recorte de libertades fundamentales", afirma.
"Y ahora tratan de cavar nuevas trincheras: "primero no había novedad, luego era insuficiente", después "la pelota está en su tejado" ¿y ahora? …. Ahora como los unionistas en Irlanda hablan de "disolución"… Esta es una actitud ciertamente inmadura y refleja el autentico miedo que existe al nuevo escenario, pero sencillamente se acabaran las excusas", agrega.
Otegi, de 52 años, histórico líder del independentismo vasco, ha apostado en los últimos meses por la vía pacífica y rechazado públicamente la violencia como instrumento político, pero en septiembre fue condenado por intentar recomponer la cúpula de Batasuna, que fue ilegalizada hace una década por ser considerada el brazo político de ETA.
El caso está pendiente de una apelación ante el Tribunal Supremo.
"Para que la Paz sea completa corresponde ahora al Estado hacer desaparecer de nuestro pueblo todas las conculcaciones de los derechos civiles, políticos y humanos que todavía siguen vigentes", asegura en su carta.
El ministro de Justicia, Francisco Caamaño, dijo el miércoles que "si Otegi está dispuesto a avanzar en la buena dirección, siempre será bien recibido", y agregó que "más allá de las responsabilidades penales, todo lo que sea caminar en la consolidación del proceso siempre será bueno".
El jueves pasado ETA anunció el cese definitivo de su actividad armada, después de cuatro décadas de violencia en las que ha matado a unas 850 personas en su intento por conseguir un País Vasco independiente.