El vicesecretario de Comunicación del PP y candidato al Congreso por Valencia, Esteban González Pons, ha manifestado que Alfredo Pérez Rubalcaba va a hacer un debate "para pelear" mientras que Mariano Rajoy va a "sumar" y a intentar "ganarse" a los españoles "decepcionados del Gobierno".
En el debate televisado que tendrá lugar mañana, el candidato del PSOE a la Presidencia del Gobierno "va a intentar ganar", según González Pons, y el del PP va a intentar "ganarse" a los ciudadanos "para la causa del cambio", han informado fuentes del PP.
"Rubalcaba querrá vencer, Mariano Rajoy va a intentar convencer", ha insistido el dirigente popular.
González Pons se ha referido al presidente del PSOE y candidato al Congreso por Cádiz, Manuel Chaves, a quien "tendrían que explicarle las cosas más despacito para que las comprenda" porque si no hay más debates televisados es "porque el PSOE no los aceptó".
Así, ha dicho que el PP propuso al PSOE dos debates, uno en Antena 3 y otro en Telecinco, pero el PSOE "no aceptó".
Rajoy y su equipo más cercano están preparando el debate televisado en el que, según González Pons, intentará "explicarse" para que los españoles "sepan bien a quién tienen que votar".
"Es bueno que los españoles decidan mañana si quieren que continúe Rubalcaba en el Gobierno, con todo lo que nos ha venido, o prefieren un cambio y que llegue Rajoy al Gobierno", ha indicado.
Pérez Rubalcaba ultimaba el domingo en Madrid su estrategia para el debate televisado que mañana le enfrentará al líder del PP, Mariano Rajoy, con el que espera llegar a muchos de los millones de indecisos que todavía no saben qué votar.
Fuentes del entorno de Rubalcaba han considerado que de este tipo de "cara a cara", en el que todo está tan medido, es imposible que se pueda desprender un ganador claro que apabulle al contrincante, pero sí que se visualice que el candidato del PSOE ofrece un programa concreto, frente a Rajoy, que ocultará sus propuestas.
Siendo "realistas", ven imposible que haya un trasvase de votos de un partido a otro.
Ahora bien, lo que sí estiman es que estos enfrentamientos directos pueden mover a los indecisos y decantarles por una opción y es precisamente a ellos a quienes quieren conquistar, habida cuenta de que, según la última encuesta del Centro de Investigaciones Sociológicas, esa cifra ronda los ocho millones.
El PSOE sostiene que buena parte de ellos son votantes socialistas o que se mueven en el espectro de la izquierda, pero que todavía no han decidido si votarán a ese partido, se quedarán en casa u optarán por alguna fuerza progresista minoritaria.
De acuerdo con las fuentes, el "cara a cara" será el momento en el que se visualicen con claridad "las dos únicas opciones" de gobierno que hay en España.
No hay que esperar "grandes sorpresas" de la intervención del ex vicepresidente del Gobierno, han precisado las fuentes, ya que será "muy Rubalcaba", muy explicativo, pero desean que quede en evidencia que tiene "programas y propuestas concretas desde la socialdemocracia" frente a Rajoy, que "no quiere decir lo que piensa y que se mueve siempre en la ambigüedad" por temor a provocar una movilización en el votante de izquierdas si desvela su programa.
Rubalcaba ha preparado el debate en dos fases, aunque en todo momento ha querido tenerlo todo personalmente "controlado".
Así, entre el lunes y el jueves pasado se ha dedicado a recopilar información, documentos, ideas y datos, para lo que ha pedido la colaboración de numerosos dirigentes socialistas, incluso de amigos, y también de la Fundación Ideas.
El viernes empezó la fase de elaboración de mensajes y de la estrategia, para lo que ha contado con un "núcleo duro" formado por su directora de campaña, Elena Valenciano; el codirector, Antonio Hernando; el asesor del comité electoral Óscar López, y uno de los sociólogos "de cabecera" del PSOE, Ignacio Varela.
Para la parte más económica ha tenido el apoyo del ministro de Trabajo, Valeriano Gómez; la "número uno" de los socialistas por Valencia, Inmaculada Rodríguez Piñero, y el diputado por Madrid Pedro Sánchez, aunque en este caso ha sido más a base de pasarle documentos que de reunirse en persona.