El debate entre el candidato del PP a la presidencia del Gobierno, Mariano Rajoy, y del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, ha sido más "vivo" que los de 2008 con Zapatero y mientras el líder popular ha actuado con más firmeza Rubalcaba se ha comportado "más desafiante".
Según varios expertos consultados por EFE, el "cara a cara" celebrado en el Palacio Municipal de Congresos de Madrid, ha sido más interesante que los celebrados en 2008 entre Rajoy y el actual presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero.
Daniel Ureña, director de Más Consulting España, ha señalado a Efe que ha sido un "verdadero debate" en el que han tenido cabida la "improvisación, los reproches, las propuestas y la interrupción".
En opinión de Fermín Galindo, profesor de la Universidad de Santiago y miembro de la Asociación Española de Investigaciones Políticas, el debate ha sido "más vivo" que en ocasiones anteriores y "más interesante".
A su vez, para Carlos Barrera, director del Máster de Comunicación Política y Corporativa de la Universidad de Navarra, no ha sido tan "aburrido" como en otras ocasiones y ha tenido "más vivacidad debido al cambio en la reglas de juego".
En cuanto a los candidatos, en opinión de Barrera, desde el inicio los dos han estado "irreductibles" en sus propias posiciones.
Así, mientras Rubalcaba ha ganado en lenguaje gestual, ha estado más "desafiante y enredador", algo que en su opinión entraba dentro de lo previsible, y ha interrumpido en "exceso".
Rajoy ha sido "previsible" que, ha recordado Barrera es como él mismo se define, y ha intentado centrarse en el mensaje "más que en las formas" además de haber sido irónico.
En opinión de Galindo, el líder popular ha sido más vivo y estaba "mejor sentado" mientras que Rubalcaba ha hecho un mejor uso de las manos.
Para Galindo los dos han acudido con estrategias y han echado mano de los papeles con frecuencia, además de utilizar la "táctica de la interrupción".
Por último, el director de Mas Consulting considera que desde el principio Rubalcaba se ha decantado por usar un tono "inquisidor" y "muy agresivo", mientras que Rajoy ha respondido con "contundencia" y a medida que ha ido avanzando el debate ha estado "más creíble".
A este respecto considera que las diversas ocasiones en las que Rajoy se ha dirigido a Rubalcaba como "Rodríguez Zapatero" tenía "poco de error: era para evidenciar su vinculación a los errores del actual Gobierno".