El ministro de la Presidencia y candidato socialista por Álava, Ramón Jáuregui, ha aprovechado el debate a cinco organizado por RTVE para avisar a los electores de que es una "falsedad" que un cambio de gobierno vaya a suponer la salida de la crisis, mientras que el alcalde de Madrid y número cuatro de la lista del PP por esta circunscripción, Alberto Ruiz Gallardón, ha achacado la incapacidad del Ejecutivo socialista para atajar la crisis a su "resignación" y a que el PSOE "no se cree" que es posible arreglar las cosas, como ya hizo el PP a mediados de los 90.
El enfrentamiento entre los representantes de los dos grandes partidos tuvo como telón de fondo las referencias al pasado y los reproches sobre la actuación de ambos durante los últimos cuatro años.
Jáuregui, y el candidato de IU por Asturias, Gaspar Llamazares, han reprochado al alcalde de Madrid los recortes sociales de las autonomías del PP, aunque el regidor se ha defendido atacando al PSOE por haber sido el primero en congelar las pensiones.
Además, Gallardón ha reiterado el compromiso de su partido con los servicios públicos y ha asegurado que si gobierna el PP la sanidad, la educación y las pensiones "jamás" se verán afectadas por la crisis económica.
Sin embargo, Jáuregui ha reiterado que "los hechos" desmienten las promesas del PP porque está acometiendo en sus autonomías una "privatización encubierta" de la sanidad, con una "degradación" de sus servicios, sin olvidarse de recordar que Madrid gasta "muchísimo más de lo que tiene".
También se han enfrentado ambos por la gestión de la crisis.
Según Jáuregui, "el Gobierno no ha tenido la ayuda del PP en un momento tan complicado y tan delicado como el que hemos vivido y ha tenido una estrategia de 'cuanto peor, mejor' porque quería que la crisis le llevara a ganar las elecciones".
Pero Gallardón le ha rebatido al aseverar que el PP ha ayudado "siempre" y ha puesto de relieve las contradicciones entre lo que ha hecho el jefe del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, como su pacto de "cinco minutos" con Mariano Rajoy para reformar la Constitución y la actitud del candidato socialista, Alfredo Pérez Rubalcaba, que se oponía.
Desde otro punto de vista, Llamazares ha reprochado las políticas que han llevado a un Estado del "medioestar" y se ha dirigido a los portavoces del PSOE y PP para hacerles ver que sus partidos han realizado ajustes tanto en el Gobierno central como en el de las Comunidades que gobiernan.
Mientras, el representante del PNV, Josu Erkoreka, ha destacado los buenos resultados de la política industrial que su partido llevó a cabo en Euskadi y que ha permitido afrontar mejor la crisis en esta comunidad autónoma en contraposición a la política del "ladrillo" del PP y la poca dedicación a la industria del PSOE.
Pere Macias, de CiU, ha reivindicado un pacto fiscal y ha insistido en que una buena financiación de las comunidades autónomas será garantía de una buena política social.
El debate sí ha presentado puntos de acuerdo en su tramo final, cuando los cinco portavoces se han referido al terrorismo y se han congratulado de la decisión de la banda terrorista ETA de dejar las armas.
No obstante, Gallardón y Erkoreka han pedido que no se caiga en la "tentación" de ponerse medallas y han recordado que aún queda camino por recorrer en el que seguirá siendo necesaria la unidad de los demócratas, aspecto compartido con los otros intervinientes.
Y al hablar del modelo autonómico, los representantes de CiU y PNV han expresado su preocupación por su evolución, ya que consideran que se están dando pasos que pretenden su recorte.
El número dos de CiU por Barcelona ha criticado al PP por tener "como máxima preocupación" que la televisión catalana sea bilingüe.
"Nos preocupa muchísimo la política lingüística del PP y sus ataques a la unidad de la escuela catalana", ha subrayado.
Entre tanto, Erkoreka ha advertido de que "enemigos seculares" de las autonomías quieren aprovechar la crisis como coartada para hacer tabla rasa del Estado autonómico y reforzar los poderes del Estado.