La Consellería de Medio Rural quiere agilizar los trámites con el fin de que las fincas y parcelas de propietario desconocido pasen a formar parte de Patrimonio del Estado y posteriormente puedan ser incluidas en la oferta del Banco de Tierras de Galicia.
Según las estimaciones, se calcula que en la comunidad autónoma de Galicia existen unas 320.000 parcelas de las que no se conoce su propietario, lo que suma un total de 5.600 hectáreas aproximadamente.
Así lo expuso hoy el conselleiro de Medio Rural, Samuel Juárez, durante la rueda de prensa en la que anunció la entrada en vigor mañana de la nueva Ley de Movilidad de Tierras, aprobada recientemente por el Parlamento y cuyas principales modificaciones afectan al Banco de Tierras de Galicia (Bantegal).
Entre otras modificaciones, la normativa diseña un nuevo marco legal, de forma que aquellas parcelas con dueño desconocido puedan pasar, tras los trámites necesarios, a formar parte de Patrimonio del Estado y a partir de ahí puedan ser incorporadas a Bantegal y ser puestas a disposición de las explotaciones agrarias.
Juárez explicó que a partir de ahora el Banco de Tierras adquiere "legalmente" la capacidad de investigar la propiedad de la tierra, de la que carecía hasta este momento por tratarse de una sociedad mercantil.
En este sentido, el conselleiro indicó que las negociaciones con Patrimonio del Estado avanzan con el fin de que esas tierras "cuánto antes afloren, mejor".
Con la nueva Ley, Bantegal deja de ser una sociedad anónima y su gestión correrá a cargo de la Axencia Galega de Desenvolvemento Rural (AGADER).
En palabras del titular de Medio Rural, Bantegal se convertirá en un instrumento que será utilizado "para ayudar a las explotaciones a crecer" y para evitar el abandono de tierras.
Con la modificación de la Ley se elimina el derecho de tanteo y retracto que permitía al Banco de Tierras frustrar cualquier operación de compra-venta de un terreno para hacerse con esa propiedad.
Además, la nueva normativa amplía la base de actuación territorial y de las funciones del Banco de Tierras, y fomenta las medidas que faciliten a este la incorporación voluntaria de bienes por parte de los propietarios.
La Ley de Movilidad de Tierras facultará al Banco de Tierras a actuar en superficies forestales e incluso en zonas calificadas como urbanas, que en la actualidad son empleadas con uso agrario.
De esta forma, se eliminan las Zonas de Especial Interés Agrio y se establece la posibilidad de decretar Zonas de Actuación Agraria Prioritaria.
El conselleiro explicó que actualmente el Banco de Tierras tiene registradas unas 400 solicitudes de fincas por parte de distintos ayuntamientos.