La prima de Francia se situaba hoy también en su nivel más alto desde la creación del euro, 200 puntos básicos, pocos minutos antes de las subastas de bonos.
El repunte obedecía al ligero recorte en la rentabilidad del bono alemán a diez años, cuyo diferencial con los bonos nacionales permite medir el riesgo país, y que se situaba a esta hora en el 1,78 %, por debajo del 1,82 % que marcaba al comienzo de la sesión.
Otros países que acusaban también las dudas sobre la viabilidad de la zona del euro y la aparente incapacidad de los organismos y dirigentes europeos para actuar con firmeza eran Bélgica y Austria, cuyas primas de riesgo subían hasta 312 y 185 puntos básicos, respectivamente.
El sobrecoste que los inversores exigen por la compra de deuda italiana en vez de alemana, por el contrario, se moderaba levemente aunque permanecía muy elevada, en 526 puntos básicos.
Los analistas consultados por Efe culpan en parte a las discrepancias entre el presidente francés, Nicolas Sarkozy, y la canciller alemana, Angela Merkel, acerca del papel que debe desempeñar el Banco Central Europeo (BCE).
Francia es partidaria de que el BCE adopte un papel similar al de la Reserva Federal de Estados Unidos y se convierta en prestamista ilimitado de los Estados.
Alemania, por el contrario, prefiere limitar de momento el papel del organismo y forzar así la adopción de medidas de ajuste en países como Italia o España.