El presidente de la Generalitat, Artur Mas, ha revelado sus planes para cumplir en 2012 el límite del déficit del 1,3 % del PIB impuesto por la UE: rebajas salariales de los funcionarios, incremento de tasas y alguna medida puntual de copago, para evitar nuevos recortes en servicios públicos.
Tan solo 48 horas después de las elecciones generales del pasado domingo, Mas ha aprovechado la reunión del Govern para hacer un inesperado anuncio, del que no había soltado prenda durante la campaña electoral: si Cataluña quiere hacer los "deberes", no hay más remedio que asumir nuevos "sacrificios" con un "ajuste duro".
Una rebaja generalizada de los sueldos de todos los trabajadores vinculados a la Generalitat -que no ha querido cifrar-, la renuncia de los altos cargos a una paga extra el próximo año, aumento en las tasas del agua, transporte, matrículas universitarias o gasolina, así como la introducción de un coste por receta de medicamentos, son algunas de las medidas que tiene previsto aplicar el Govern.
El objetivo de este "tiquet moderador", como lo llamó Artur Mas, es evitar los "malos usos" de los servicios públicos. El importe aún no ha trascendido, ni tampoco si deberá pagarlo toda la población o bien habrá determinados colectivos que quedarán exentos.
Mas ha rechazado que esta medida sea extender el copago en la sanidad pública, y ha asegurado que se trata de un instrumento que frenaría el "mal uso" de los servicios públicos.