La investigación abierta para determinar la identidad de la persona cuyos restos óseos fueron hallados semienterrados en un descampado de la ciudad de Ourense el pasado domingo ha dado fruto. Así, según la información remitida por la Policía Nacional, se trata de una chica de 27 años de edad y natural de la localidad ourensana de O Barco de Valdeorras, que llevaba desaparecida desde el año 2007.
Después de las gestiones realizadas por el grupo de investigación de la Comisaría de Policía Nacional de Ourense, con la colaboración de la Brigada de Policía Científica y especialmente del antropólogo forense Fernando Serrulla, de la unidad de antropología forense de Medicina Legal de Galicia, se ha podido determinar la identidad.
La chica había desaparecido a mediados del año 2007 y su familia carecía de noticias sobre ella desde entonces. En la mañana de hoy miembros de la policía se desplazaron hasta el domicilio familiar para confirmar la posibilidad. Sin ningún género de duda, los familiares reconocieron distintos efectos personales encontrados en el lugar, como unas botas, una pulsera o un anillo.
A pesar de esta identificación, la Brigada de Policía Científica y el servicio de Antropología Forense continúan con los análisis biológicos y antropológicos con el fin de confimar de forma plena la identidad de la fallecida.
El pasado domingo, una vecina de la ciudad de Ourense que se encontraba paseando a su perro en la calle Quintián dio aviso a la Policía Nacional sobre las 11.15 horas, informando de que el animal había hallado restos de huesos que resultaron ser humanos.
Hasta el lugar se desplazó en un primer momento una dotación de seguridad ciudadana la cual confirma dicho hallazgo y la posibilidad de que sean huesos humanos. Inmediatamente se activó el protocolo de actuación, se acordonó la zona y se desplazaron al lugar tanto a efectivos de la Brigada de Policía Científica y la Brigada de Policía Judicial. También se comunicó el hecho a la autoridad judicial, personándose en el lugar un equipo forense.
Según la información facilitada, a simple vista se pueden observar huesos humanos (cráneo, tibia, etcétera) así como ropa y distintos efectos parcialmente ocultos por la maleza. Se procede a realizar una minuciosa inspección ocular y levantamiento de los restos, en un proceso que duró unas siete horas.
Los restos no presentaban "signos aparentes de violencia o fuerza", según informó la Policía Nacional, quien indicó que el cuerpo podría llevar en el lugar "varios años". Bajo los restos se pudo encontrar una jeringuilla hipodérmica con su aguja.