Cambiar la "marca SGAE", la institución que tiene la "peor fama" del país, mediante la revisión de sus prácticas comerciales con particulares y pequeñas empresas y poner en valor los derechos de autor desde la "humildad", son algunos de los objetivos de la candidatura "Aunir" que encabeza Antón Reixa.
"No podemos seguir siendo beligerantes con las peluquerías, con los conciertos solidarios. Hay que cambiar, llevará tiempo pero lo haremos", ha asegurado el escritor, músico y director de cine Antón Reixa durante la presentación de esta candidatura.
Junto a Reixa, los también cineastas Achero Mañas e Inés París, el músico Luis Cobo, la directora de teatro Paloma Pedrero y el guionista Antonio Onetti han presentado hoy los diez puntos que integran el programa de su candidatura a las elecciones a la Junta directiva de la SGAE previstas para el próximo 7 de febrero.
"Aunir" agrupa a autoras y autores unidos por la refundación de la entidad, ha explicado Reixa, que ha destacado el carácter plural y profesional de su candidatura que tiene la intención de "devolver" la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) a sus socios.
Pocos días después de que la Asamblea General de la SGAE aprobara la reforma de sus estatutos para cambiar el sistema electoral tras la crisis vivida en la entidad por la detención de varios de sus exdirectivos, entre ellos Eduardo Bautista, la candidatura que encabeza Reixa ha hecho pública su apuesta por una Junta directiva plural, lejos del "despotismo" de la etapa anterior.
"Despótica", "megalómana", "visionaria" y "ostentosa" han sido algunos de los adjetivos que Reixa y los otros miembros de la candidatura han dedicado a la gestión de Bautista, por lo que el primer punto de su programa será la redefinición de las facultades y competencias del presidente, la contención en los gastos generales y la reforma integral de los estatutos de la SGAE en un plazo máximo de dos años.
Además, han considerado "urgentísimo" activar los mecanismos de identificación de los 145 millones de euros recaudados y pendientes de que sean identificados los autores de sus derechos, un fondo que sirvió a los "sueños visionarios y megalómanos" de Bautista para la adquisición de teatros a través de Arteria.
Por eso, se han comprometido también a acabar con estas inversiones en la red Arteria, un proyecto que no ha sido rentable ni económica ni socialmente, y que suponen una "sangría" de 15 millones de euros anuales en pago de hipotecas.
También debe arbitrarse un protocolo de tutela con el Ministerio de Cultura que, ha dicho Reixa, no se ha ejercido de forma profunda.
La revisión de los criterios de reparto de los derechos, el incremento del fondo de asistencia social, el fomento de la territorialidad, con una SGAE "más federal, y la superación del déficit de mujeres y de jóvenes en la entidad son otros de los objetivos de "Aunir".
Los integrantes de esta candidatura han reconocido la dificultad de la labor: "no va a ser algo tan simple como cambiar el nombre" de la SGAE, hay que afrontar el problema de la "mala fama, la mala imagen".
Así, proponen la revisión de las prácticas comerciales que afectan a particulares, pequeñas empresas e iniciativas sin ánimo de lucro, la recuperación de las "buenas" relaciones con los grupos parlamentarios y otras instituciones para poner en valor ante la ciudadanía "con pedagogía, firmeza y humildad" el derecho de autor como base de la independencia y libertad de los creadores.