El Parlamento de Galicia ha dado el visto bueno con solo los votos del PPdeG al dictamen de la comisión de industria y energía sobre el proyecto de ley de la política industrial de Galicia, que la oposición ha considerado un "disparate" por implicar una "deslegalización total del territorio" y ser una "fuente inagotable de conflictividad judicial".
Asimismo, durante la sesión plenaria de esta mañana, la Cámara autonómica ha aprobado la modificación de la ley de cooperativas y ha rechazado las enmiendas a la totalidad de PSdeG y BNG al proyecto de ley del deporte de Galicia.
La nueva regulación de la política industrial aprobada aspira a la planificación y valoración social de la iniciativa empresarial, y a la coordinación en la definición de los sectores, además de a la internacionalización de las pequeñas y medianas empresas para que sean más competitivas y al fortalecimiento de los clúster, además de la instauración del Consejo gallego de la industria, un órgano de asesoramiento.
"Esta ley entrega primero la población y luego la tierra", ha advertido el diputado del BNG Fernando Branco Parga, quien ha asegurado que "no sirve declarar Galicia territorio industrial sin limitaciones. Es un disparate, venden la tierra a cambio de nada".
Branco Parga ha hecho una reflexión inicial previa a estas consideraciones para criticar que el debate en ponencia de este texto se despachó en cinco minutos con 120 enmiendas de la oposición, por lo que ha preguntado a los integrantes del grupo mayoritario: "En qué quieren convertir el Parlamento gallego".
"Debería darnos vergüenza pública decir que liquidamos un proyecto de ley de política industrial de esta manera. Es escandaloso", ha añadido Branco Parga, quien también ha lamentado que sus aportaciones sólo hayan sido tenidas en cuenta como "fe de erratas".
En opinión del diputado socialista José Luis Méndez Romeu, la norma "se limita a la deslegalización total del territorio para determinadas instalaciones industriales", por lo que es una ley ad hoc y una "fuente inagotable de conflictividad judicial".
Méndez Romeu ha advertido también del "poder sin límites" del PPdeG, que aplica un "rodillo para eliminar cualquier tipo de problema que no sea del gusto del conselleiro", Javier Guerra, presente en el hemiciclo.
Tras aludir a la "inconsistencia" del proyecto, "vacío de contenido" y con preceptos administrativos de "nula eficacia industrial", ha augurado que la ley va a retrasar proyectos "indefinidamente" y "rompe cualquier intento de consenso en la normativa del suelo".
"Tenemos plena seguridad -ha continuado- de que no va a producir ninguna inversión importante y va a situar el territorio a merced de quien quiera especular, con el apoyo e incluso la subvención de la Xunta de Galicia".
"Esta es una ley para industriales inteligentes", ha remachado el parlamentario del PPdeG Pedro Arias, quien ha defendido la importancia y eficacia de esta norma "bien construida" y "sintética" que contempla garantías y una visión estratégica de la política industrial.
Por ello, ha considerado que las críticas de la oposición "están a la altura de su inconsistencia" y ha defendido la responsabilidad de la Xunta, que ha de trabajar por una marca industrial de gobierno de agilidad administrativa y competir en capacidad pública de gestión industrial, ha explicado.
En su segunda intervención, Branco Parga ha reprochado a los "38 hooligans" del PPdeG que "aplauden espasmódicamente se diga lo que se diga" pues en Galicia parece que "estamos a lo que venga", mientras Méndez Romeu ha insistido en que se están permitiendo fenómenos de "especulación" con una normativa "lesiva" que además supone un "limbo jurídico" y Arias ha reiterado su defensa de la ley.