La cárcel de Forest (Bélgica) volvió a la normalidad, según anunciaron sus responsables, después de restringir las visitas el pasado sábado a raíz del incidente protagonizado por el presunto etarra Xavier Aguirre Ibáñez, quien hirió con un arma blanca a uno de los guardias de la prisión.
Con motivo del incidente, el personal del centro penitenciario había decidido aplicar los servicios mínimos y limitar las visitas que recibían los presos, permitiendo únicamente la entrada de abogados en algunos casos, según informa hoy la agencia Belga.
Aguirre hirió con un arma blanca a un guardia penitenciario después de que éste respondiera negativamente a su petición de reunirse con la dirección del centro, según recoge el diario belga "La Dernière Heure".
El presunto etarra pudo ser reducido por otros guardias, mientras que la víctima sufrió una herida leve en el cuello y tuvo que recibir varios puntos de sutura, en la quinta agresión que se produce en dicho centro contra un funcionario de prisiones en el último mes y medio.
Aguirre, sobre quien pesa una orden de extradición de la Audiencia Nacional y con una condena en 2006 por violencia callejera, está en prisión provisional tras ser detenido en la capital belga junto al también huido de la justicia española y veterano miembro de la banda Ventura Tomé Quiroga.
Actualmente está a la espera que le juzgue un tribunal belga por dar refugio a Tomé Quiroga en una vivienda que había alquilado en Bruselas bajo identidad falsa, delito al que se añadirá el presunto ataque al guardia, según explicaron a Efe fuentes judiciales.
Los dos miembros de la banda fueron los primeros detenidos tras el anuncio del cese definitivo de la violencia por parte de ETA el pasado 20 de octubre.