El recién investido presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha reiterado nada más ser proclamado por las Cortes que su intención es contar con todos porque su Gobierno, solo, "no puede absolutamente con todo".
Al abandonar el hemiciclo, del que ha tardado en salir porque prácticamente ha recibido la felicitación de los 185 diputados del grupo popular, lo primero que ha dicho el próximo presidente del Gobierno es que se siente "contento" porque su investidura se ha convertido en el fruto de "muchos años trabajando en defensa de unas ideas" en las que cree.
"Ganarse la confianza de los españoles es muy reconfortante, pero también da una enorme responsabilidad de cara al futuro", ha añadido el líder del PP.
Rajoy, tal y como ha reiterado ante los grupos parlamentarios durante las jornadas de ayer y hoy, ha insistido en que llega al Gobierno en un momento en el que "las cosas no son fáciles".
Pero ha destacado que le llevan "las ganas" y "mucha ilusión" por "sacar España adelante".
Aunque lo había avanzado hace días, el presidente ya investido no ha dado a conocer la estructura de su Ejecutivo.
Ha asegurado ante una multitud de periodistas que esa información, así como las identidades de sus ministros, la difundirá mañana, tras comunicársela al Rey por la tarde.
Es decir, que mañana por la noche la estructura del Gobierno y los ministros serán asuntos conocidos por la opinión pública.
La razón de que Rajoy siga estos tiempos están marcados en la Constitución, el ordenamiento jurídico y "el sentido común", ha apostillado.
Preguntado por la disposición al diálogo que él mismo ha proclamado durante el debate de investidura, y que los grupos mayoritariamente han aceptado, el líder del PP ha contestado que es una oferta con sentido, ya que "España necesita el concurso de cuantos más mejor".
Porque "un Gobierno puede lo que puede, un Gobierno no puede absolutamente con todo".
Su misión será la de sembrar la economía española de condiciones que permitan la recuperación económica.