El cambio en el Gobierno central y la elaboración de los Presupuestos Generales del Estado (PGE) sobrevolaron sobre el pleno del Parlamento de debate de los Orzamentos Xerais de Galicia de 2012, que serán aprobados mañana, previsiblemente sin grandes modificaciones. Así las cosas, y tras una intervención del portavoz nacionalista Carlos Aymerich en la que apuntó que las cuentas de la Xunta tendrán que ser revisadas "como moi tarde no mes de abril", el portavoz de Economía del grupo popular, Alberto Sueiro, reconoció que podría ser que "algunhas definicións que aparezan nos presupostos do Estado teñan que ser asumidos pola comunidade".
Para el diputado del PPdeG, esta situación es achacable al Gobierno presidido por José Luis Rodríguez Zapatero, que "dalgunha maneira non cumpriu coa súa obriga de ter un presuposto en tempo e prazo". De hecho, la espera a los PGE --un real decreto ley prorrogará los actuales el próximo 30 de diciembre y los nuevos se presentarán antes del 31 de marzo, según comprometió Rajoy-- fue utilizada por Sueiro como uno de los justificantes de la decisión de su grupo de no aceptar enmiendas de la oposición que incrementen o cambien partidas.
En el arranque del que es ya el trámite final del presupuesto de la Xunta para el próximo año --en una sesión matinal a la que no existieron ni el presidente gallego, Alberto Núñez Feijóo, ni la presidenta de la Cámara, Pilar Rojo--, los grupos de la oposición defendieron las enmiendas al articulado que mantienen vivas, que incluyen medidas como subir el IRPF a las rentas de más de 100.000 euros (que propone el BNG), limitar la financiación público-privada (los dos), eliminar el plus de altos cargos (BNG) o incrementar un 3% el complemento autonómico a las pensiones no contributivas (PSdeG), entre otras.
Desde las filas del grupo mayoritario, Alberto Sueiro criticó varias de las peticiones al entender que, en algunos casos, se trata de "declaracións de corte político sen contido orzamentario" --así se refirió a una del PSdeG que rechaza el copago sanitario, argumentando que en los OXG de 2012 "non aparece ningún ingreso que mereza o calificativo de copagamento"-- y en otros las considera "redundantes" o "demagóxicas".
"Non é por rodillo", afirmó el parlamentario del PP, quien justificó la decsión de no subir el IRPF a las rentas altas asegurando que "non tería efectos inmediatos no 2012" ya que no generaría ingresos hasta 2014 y que "desincentiva o consumo". Sobre la financiación público-privada, señaló que "é o Consello de Contas o que vai definir os límites" en el informe que le ha sido solicitado por la Consellería de Facenda.
"ESPIRAL DE RECORTES"
En el debate de arranque del pleno, el portavoz del grupo parlamentario del BNG, Carlos Aymerich, criticó la "espiral perversa de recortes" que deberán afrontar los gallegos el próximo año y acusó a la Xunta del PP de no repartir las cargas de la crisis entre el conjunto de la población. "Son os de sempre os que pagan", argumentó, al tiempo que recalcó que "hai marxe" para intervenir pero "o que non hai é vontade política, querese deixar os de sempre sen comer".
Aymerich defendió también que "alomenos mentres dura esta época de crise" se elimine el plus de altos cargos, habida cuenta de que los funcionarios se tienen que enfrentar a recortes en sus salarios. "Podemos aínda chegar a esa transacción", instó al grupo mayoritario.
Desde las filas del PSdeG, la portavoz en materia económica, María José Caride, acusó al Gobierno gallego de poner "excusas para non apoiar nen os servizos públicos nen aos máis desfavorecidos pola crise". Pese a que Sueiro aseguró que el PP está "sempre" dispuesto a dialogar, Caride lo negó y censuró que sean "indiferentes ás demandas sociais". "Máis que concertar son desconcertantes", añadió.
Para la diputada socialista, el proyecto de ley de las cuentas de 2012 "segue levando a Galicia polo camiño do fracaso da política económica e deixa a moitos galegos na estacada". Así, coincidió con Carlos Aymerich en señalar que el Ejecutivo autonómico no distribuye "as cargas da crise" de una manera justa. "Coas nosas emendas queremos que se mellore a situación dos máis débiles e que non paguen a crise", aseguró Caride.
El proyecto de Orzamentos Xerais de Galicia (OXG) para el próximo año fija una capacidad de gasto de 9.135 millones de euros, 37 millones por debajo del techo autorizado por el Parlamento y un 0,1% menos que en 2011. La Xunta prevé que la tasa de paro se sitúe en el 16,4% y que el crecimiento económico de Galicia sea del 1,1%.