El presidente catalán, Artur Mas, ha dado hoy un "margen de confianza" al nuevo presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, y le ha ofrecido "colaboración leal" siempre y cuando respete a Cataluña, mientras que el PPC le ha garantizado que seguirá actuando con "responsabilidad" en la política catalana.
La sesión de control al presidente de la Generalitat en el pleno parlamentario de hoy ha servido para poner paños calientes y templar los ánimos entre CiU y PPC, después de que ayer el grupo que lidera Josep Antoni Duran Lleida en el Congreso votase en contra de la investidura de Rajoy.
El 'no' de CiU no gustó nada a los populares, que confiaban en una abstención de los nacionalistas, toda vez que el PPC ha sido el principal sustento del Govern que preside desde hace un año Mas.
La presidenta del PP de Cataluña, Alícia Sánchez-Camacho, le ha reprochado amargamente a Mas el voto negativo de CiU, que considera un "gran error" y una "oportunidad perdida para Cataluña", después de que Rajoy tendiese la mano a CiU "más que a otros".
Lejos de recrearse en el discurso de investidura de Rajoy, que no gustó a CiU por su falta de compromisos con Cataluña, Mas ha querido rebajar tensión y ha puntualizado el significado del 'no' de ayer.
Cuando el presidente de ERC, Joan Puigcercós, le ha instado a reorientar su política de alianzas, constatando el "portazo" del nuevo presidente del Gobierno a Cataluña, Mas ha objetado: "Somos gente razonable. No juzgaremos toda la política de un Gobierno antes de ser Gobierno. Hay que esperar a que Rajoy tome posesión y forme Gobierno. Todos tienen derecho a un margen de confianza".