El producto interior bruto (PIB) español caerá un 0,7 % en 2012 y el desempleo aumentará por encima del 23 %, debido a la contracción de la demanda interna y a la falta de crédito, según las previsiones del Instituto de Estudios Bursátiles (IEB).
El jefe del departamento de Investigación del IEB, Lorenzo Dávila, ha asegurado hoy en rueda de prensa que el préstamo de casi medio millón de euros concedido ayer por el Banco Central Europeo (BCE) a la banca será "positivo" para los mercados de deuda, pero no mejorará el flujo del crédito hacia familias y empresas.
Dávila ha explicado que las previsiones de PIB para 2012 se basan en sus expectativas para el cierre de este año, que se han rebajado hasta el 0,3 %, y en la contracción esperada de la demanda de las familias (-0,5 % en 2012), debido a la caída de las rentas, y del consumo público (-4,5 %), por la contención del gasto.
Ha añadido que todas las partidas que conforman el PIB terminarán 2012 en negativo excepto la balanza de bienes y servicios, que será positiva por primera vez en quince años.
Esto se debe principalmente a la caída de las importaciones, aunque también influye el aumento de la competitividad registrado en los últimos años.
Dávila ha advertido que esta mejora de la competitividad está relacionada con el aumento del desempleo, de manera que la tasa de paro podría llegar a alcanzar el 24,5 % el próximo año.
Según sus previsiones, el empleo caerá un 1,6 % este año y un 3 % en 2012.
Las expectativas de crecimiento para la formación de capital fijo de bienes de equipo y otros productos reflejan una caída del 1,5 % en 2012, debido a que todavía tendrá un gran peso la crisis en el sector de la construcción, en especial "por la reducción de las licitaciones de obras públicas".
También la tasa de ahorro nacional seguirá cayendo, desde el 18,5 % previsto para 2011 hasta el 17,4 % de 2012.
La caída del PIB y el aumento del desempleo también estarán muy relacionados con la deuda, porque, desde su punto de vista, el hecho de tener que refinanciar 300.000 millones de euros el próximo año coloca a España "en una situación de sobreendeudamiento".
En ese sentido, ha asegurado que la inyección de casi medio millón de euros en el sector bancario por parte del BCE permitirá a estas entidades comprar deuda soberana de países como Italia o España.
De esta manera, la presión sobre los bonos soberanos de los países periféricos europeos se reducirá y, al mismo tiempo, las entidades financieras mejorarán sus márgenes de solvencia a través de la inversión en títulos soberanos, que en la actualidad ofrecen una alta rentabilidad.
Sin embargo, Dávila ha advertido que esta medida "no va a solucionar el problema de la ruptura del canal del crédito", es decir, que ese dinero no va a llegar a las familias y empresas, algo necesario porque "si no recuperamos el crecimiento seguiremos teniendo problemas dentro de tres años".
Por otra parte, Dávila ha señalado que los mercados también tenderán a experimentar una ligera caída el próximo año, aunque este retroceso se podría ver aminorado en parte debido a que las empresas españolas tienen gran parte de su negocio en Latinoamérica, donde las perspectivas son más optimistas.