El Pleno del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) ha respaldado el nombramiento de Eduardo Torres-Dulce como fiscal general del Estado, al estimar que reúne los méritos y requisitos exigidos para ocupar dicho cargo, han informado fuentes del órgano de gobierno de los jueces.
El acuerdo ha sido adoptado por unanimidad por los 21 vocales del CGPJ en un pleno extraordinario, en el que el único punto en el orden del día era informar sobre la propuesta del Gobierno, que ha elegido a Torres-Dulce, hasta ahora fiscal de Sala del Tribunal Supremo, para sustituir a Cándido Conde-Pumpido en el cargo de fiscal general del Estado.
Antes de que el Gobierno proponga formalmente su nombramiento debe recibir dicho informe sobre el candidato del CGPJ y posteriormente comunicar su propuesta al Congreso de los Diputados, donde el futuro fiscal general deberá comparecer ante la Comisión de Justicia para que los diputados puedan valorar sus méritos e idoneidad.
El informe del CGPJ es preceptivo, aunque no vinculante, de conformidad con lo previsto en los artículos 124.4 de la Constitución, 127.3 de la Ley Orgánica del Poder Judicial (LOPJ) y el Estatuto Orgánico del Ministerio Fiscal.
Una vez que comparezca en la Cámara Baja, y ya nombrado por el Gobierno, el fiscal general prestará juramento o promesa ante el Rey y tomará posesión del cargo ante el Pleno del Tribunal Supremo.
Torres-Dulce, de 61 años, tras licenciarse en Derecho, ingresó por oposición en la Escuela Judicial en 1975 y optó por la carrera fiscal, ejerciendo en Sevilla, Guadalajara y Madrid.