Un día después de que el primer ministro italiano, Mario Monti, recibiese los parabienes de Angela Merkel por sus planes de austeridad, los italianos se desayunaban con la otra cara de la moneda. Mientras a ellos se les exige apretarse el cinturón para sacar a Italia de la crisis, las principales autoridades del Estado pasaron las vacaciones en las lujosas islas Maldivas.
Las fotografías publicadas por "Oggi" y "Chi" no dejan lugar a engaño. El presidente del Senado, Renato Schifani, segunda autoridad del Estado; Gianfranco Fini, presidente del Congreso, tercera autoridad del país; y Pier Ferdinando Casini, líder de Unión de Centro Democrático, disfrutaron de unas paradisíacas vacaciones para recibir el Año Nuevo acompañados de sus familias.
"Chi" muestra en portada a un bronceado Fini bajo el titular "El reposo del Guerrero". Los lujos de sus autoridades no han sentado bien a los italianos, que lo consideran una contradicción.