La revolución judicial anunciada por el ministro Alberto Ruiz-Gallardón no gusta en el PSOE. En especial el cambio en el sistema de elección de miembros del Consejo General del Poder Judicial, que supone volver al existente antes de 1985. Los socialistas tienen un temor: que la mayoría conservadora vuelva al órgano de gobierno de los jueces. La propia secretaria de la Mesa del Congreso, Carmela Silva, lo reconocía en Radio Líder: "La mayoría de los jueces asociados son conservadores", de ahí que defienda el sistema actual de elección: que los 20 vocales sean elegidos por Congreso y Senado.
Para Silva, esta medida no supone despolitizar la justicia, sino que "todos los jueces del CGPJ" serán conservadores y responderán "a los intereses del PP".
Desde las filas populares, el diputado por Lugo y vocal de la Comisión de Justicia del Congreso, Jaime de Olano, defiende que las medidas impulsadas por Gallardón buscan corregir la imagen de "politización desmesurada" de la Justicia que tiene la ciudadanía. Cree que los ciudadanos tendrán su representación en la justicia al ser elegidos por el Congreso y el Senado ocho de los 20 vocales del CGPJ. Olano cree que con esta reforma se ganará en independencia y avanza que será el total de los jueces, unos 5.000 en España, los que elijan a los 12 vocales del CGPJ que le corresponde, y no sólo las asociaciones.