El mejor homenaje que se le podría hacer al artista Antoni Tàpies es la apertura al público de su Fundación en Barcelona. No habrá capilla ardiente, pero sí jornada de puertas abiertas esta tarde y mañana para que el público pueda despedirse del maestro contemplando su obra.
La familia quiere despedirse de Antoni Tàpies en la intimidad, de manera que
todas las muestras de pésame públicas se dirigen a la Fundación Antoni Tàpies,
que ha recibido llamadas del presidente de la Generalitat, Artur Mas; del
conseller de Cultura, Ferran Mascarell; del director del Museo Reina Sofía,
Manuel J. Borja-Villel; y de artistas como Carles Santos.
La Fundación Antoni Tàpies colocará un libro de condolencias en la sala
principal para que los ciudadanos y las autoridades expresen su pésame.
En las paredes de esa sala estará colgada "Terrós" (1984) por expreso deseo
de la familia, junto a otras obras de gran formato como "Llibre mur" (1990) y
otras más pequeñas de gran valor artístico como "Figura sobre fusta cremada"
(1947).
"Queremos reflejar su modo de trabajar y mostrar obras de todas las épocas
porque Tàpies es una artista que ha atravesado generaciones, desde sus inicios
influenciados por el surrealismo hasta su obra contemporánea", según Rasell.
"Tàpies conoció a Picasso y a Miró y trabajó con Brossa. Pero hoy no hemos
perdido una parte de la historia porque él continuó más allá de su generación y
evolucionó al margen de la modas", ha concluido la directora de la
Fundación.