Grecia se ha paralizado por la segunda huelga general de este año, esta vez
de 48 horas, convocada en protesta contra el acuerdo firmado esta semana entre
el gobierno del ex banquero Lukás Papadimos y la troika formada por la Comisión
Europea (CE), el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Central Europeo
(BCE).
Así, tanto este viernes como mañana Atenas se queda sin transporte urbano,
pues no circulan trenes, tranvías autobuses, trolebuses. Tampoco habrá metro,
salvo la línea 1, que funcionará entre las 10.00 y 17.00 hora local (08.00-15.00
GMT).
En los puertos, donde se concentra una de las industrias más importantes de
Grecia, tanto los barcos de mercancías como la inmensa mayoría de los
transbordadores a las varias miles de islas del país permanecen amarrados.
En cambio, los vuelos no se ven afectados al no participar los controladores
aéreos en la huelga, según han confirmado a EFE hoy fuentes del aeropuerto de
Atenas, el principal del país.
Los hospitales trabajan sólo de urgencia, los maestros no acuden a la
escuelas. Los tribunales y los bancos, tanto públicos como privados, permanecen
cerrados.
Según el acuerdo con la troika, en el sector público se reducirán 15.000
puestos de funcionarios este año, dentro de un plan para eliminar 150.000
empleos públicos hasta 2015.
El salario mínimo será reducido un 22 % hasta, los 585 euros mensuales
brutos, y para los jóvenes de menos de 25 años, en un 32 %, hasta 527 euros
mensuales.
De este modo, el sueldo mensual neto de un joven quedará en torno a los 400
euros, teniendo en cuenta los elevados y poco progresivos impuestos que se han
aprobado en los últimos años por el gobierno, que busca fondos en todos lados
para pagar su abultada deuda (160 % del PIB).
Tanto los sindicatos como la patronal se oponen a los recortes salariales que
han provocado un aumento sin precedentes del paro y la pobreza, así como una
fuerte caída del consumo, lo que a su vez ha llevado al cierre de más de 60.000
negocios.
"Este gobierno no tiene la legitimidad para tomar tales medidas. Exigimos un
cambio de política y del Gobierno de coalición que la impone. Es la hora del
pueblo", afirmaron los dos sindicatos mayoritarios griegos, GSEE y ADEDY, en su
convocatoria oficial a la huelga de hoy y mañana.
Los sindicatos aludieron así al hecho de que el Ejecutivo actual no ha sido
elegido en las urnas.
Hoy, el Instituto de Estadística Griego (ELSTAT) hizo público que el pasado
noviembre el número de parados griegos superó por primera vez el millón de
personas (20,9 %).
Especialmente grave es la situación entre los jóvenes, donde casi la mitad de
las personas de entre 15 y 24 años no tienen empleo, más del doble que hace
cuatro años.
Una de las medidas pactadas con la troika es que no habrá aumentos de
salarios hasta que el paro descienda por debajo del 10 %.