Arantxa Sánchez Vicario continúa con su particular batalla contra sus padres, y hoy ha vuelto a insistir en que han hecho su vida insoportable, en la presentación del libro en el que cuenta su vida "Arantxa ¡Vamos! Memorias de una lucha, una vida y una mujer". La ex tenista ha convocado a los medios pero no ha aceptado preguntas a los periodistas. Con la voz entrecortada y lágrimas en los ojos, Vicario ha incidido en que "mis padres han ejercido un control que me ha anulado en muchos aspectos de mi vida" y que "no puedo seguir fingiendo una relación inexistente".
La campeona ha leido un comunicado, y ha asegurado que escribir ese libro con el que seguro que recaudará mucho dinero "era una necesidad vital", aunque ha apuntado que hacerlo ha sido "muy doloroso".
La ex número uno del tenis mundial afirma que, en el libro, "hablo de mis sentimientos, de cómo he vivido mi carrera hasta el día de hoy, mis ilusiones, mis debilidades y cómo he luchado". "Sin embargo", continúa, "lo que ha desatado el interés de los medios ha sido lo relativo a la inexistente relación con mi familia y las medidas legales tomadas, tema del que no puedo hablar y los abogados están haciendo su trabajo".