El presidente francés, Nicolas Sarkozy, decidió elevar al máximo nivel el plan antiterrorista en la región de Toulouse, donde dos centenares de investigadores se dedican a la busca y captura del que algunos llaman "el asesino de la moto".
Se ha incrementado la vigilancia en las escuelas judías y musulmanas, en los centros de culto y comercios vinculados a esas dos religiones, pero también en instalaciones militares, estaciones, el aeropuerto de Toulouse y el metro de la ciudad.
Varias decenas de destacamentos de antidisturbios, lo que supone unos 1.500 agentes, se han trasladado a la región de Toulouse o están a punto de llegar para participar en el dispositivo.
Sarkozy participará esta mañana en una escuela de París en el minuto de silencio que se va a guardar en todos los centros escolares a las 11.00 hora local (10.00 GMT).
Poco después del mediodía, el jefe del Estado recibirá en el Palacio del Elíseo a los máximos representantes judíos y musulmanes de Francia.
Los cuerpos de los cuatro muertos de ayer, un profesor-rabino de la escuela con sus dos hijos y la hija del director del centro, todos ellos con doble nacionalidad francesa e israelí, serán repatriados a Israel para ser enterrados en Jerusalén, confirmó hoy en la emisora "France Info" el gran rabino de Francia, Gilles Bernheim.