La ministra de Empleo y Seguridad Social, Fátima Báñez, ha anunciado que desde que se aprobó la reforma laboral, hace un mes y medio, ya se han hecho 10.000 nuevos contratos indefinidos en las pymes con menos de 50 trabajadores.
Durante la sesión de control al Gobierno en el pleno del Congreso de los Diputados, Báñez se ha felicitado por la buena acogida del nuevo contrato para pymes y autónomos que recoge la reforma laboral y que bonifica la contratación de jóvenes, mujeres y parados de larga duración, así como de mayores de 45 años.
La ministra ha valorado que el 54 % de los 10.000 nuevos contratos se haya dirigido a los jóvenes, "la gran prioridad del Gobierno por su elevada tasa de paro".
El nuevo contrato indefinido incluye una deducción de 3.000 euros por la contratación de un primer trabajador menor de 30 años.
"Que esas diez mil personas ya tengan una ilusión y un proyecto profesional es lo que necesita cuanto antes este país", ha recalcado Báñez, tras indicar que en 80 días el Gobierno ha hecho más reformas que en cuatro años de gobierno socialista.
CRÍTICAS SOCIALISTAS A LA REFORMA
Ante las críticas desde la bancada socialista a la reforma laboral, la ministra de Empleo ha recordado que el anterior ejecutivo es el "verdadero campeón del despido" y ha asegurado que durante el mandado del PSOE ha habido 3,6 millones de despidos, el 75 % de los cuales fueron improcedentes o "casi libres".
Durante su intervención en la sesión de control del Congreso, Báñez ha insistido en que la reforma laboral del PP no está diseñada para aumentar los despidos, sino para generar empleo y ha criticado a la diputada socialista Concepción Gutiérrez por hacer hincapié en lo contrario.
Gutiérrez ha subrayado que con su reforma laboral el PP ha creado "una máquina de destrucción de empleo", que establece el despido libre a coste cero y "se carga el control sindical, el de la administración y el jurisdiccional" en los procesos de extinción de puestos de trabajo.
Bañez ha replicado que "la verdadera máquina de destrucción de empleo" fue generada por las políticas económicas de un gobierno socialista que "despidió a los padres, despidió a los hijos y congeló las pensiones de los mayores en las familias", afirmación que ha provocado muchas protestas en la bancada socialista.
Por su parte, la diputada socialista Isabel López i Chamosa ha acusado a Báñez de hacer una reforma laboral "pensada para convertir al empresario en amo, para despedir barato a trabajadores fijos y contratar a los hijos de los trabajadores más baratos".
"No queremos ser esclavos del siglo XXI", le ha recriminado, tras pedirle que vuelva al diálogo social y a la negociación con los agentes sociales para rectificar dicha reforma.
Asimismo ha criticado que la negociación colectiva se eleve al nivel de empresa y suponga la "desprotección total" de los trabajadores.
Báñez ha recordado que hasta ahora el 75 % del ajuste del empleo ha sido "vía despidos" y sólo un 5 % se ha hecho por modificaciones de las condiciones de trabajo, por lo que ha aseverado que la "rigidez" de la negociación colectiva ha sido la causante de despidos masivos.
Para Báñez, fue el anterior Ejecutivo socialista el que condenó al "inmovilismo" a los trabajadores al no permitirles elegir el ámbito de negociación, mientras que López i Chamosa ha dicho que la nueva negociación colectiva llevará al mercado de trabajo "a un conflicto permanente sin control".