El Gobierno no esperará a conocer el seguimiento que tendrá la huelga general de este jueves. Ya ha advertido de que no modificará "un ápice" la reforma laboral contra la que se manifestarán los sindicatos. Lo dejaron claro los ministros de Economía, Luis de Guindos, y de Hacienda, Cristóbal Montoro. El primero avisó de que es "la pieza básica del conjunto de reformas", y aseguró que independientemente de que la huelga general se considere un éxito o no, "no hay duda" de que no se modificará "ni un ápice". No obstante, ha indicado que "desde el diálogo oirán a todo el mundo".
Ha subrayado que la reforma laboral significa el mayor esfuerzo de racionalización e introducción de flexibilidad en el mercado de trabajo y se ha mostrado convencido de que "clarificará la perspectiva de inversión en España".
También desde el Gobierno, el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, ha aclarado que "la disyuntiva no es si la huelga general es más o menos seguida, sino si se sale o no de la crisis". "Eso es lo que está en juego, y ante eso el Gobierno no va a ceder", ha añadido, apuntando que en una "situación límite" como la actual el Gobierno "está obligado a hacer reformas que modernicen el país".
Montoro, como otros ministros con anterioridad, ha defendido el derecho de los sindicatos a convocar esta huelga, pero ha advertido de que no servirá para "hacer retroceder" al Gobierno, y ha apostado por que los grupos parlamentarios aprovechen la tramitación del proyecto de ley para "hacer sus aportaciones" y "llevar adelante las iniciativas políticas pertinentes".