El alcalde de Barcelona, Xavier Trias, ha cifrado en medio millón de euros el
coste de los desperfectos causados durante los disturbios que se registraron en la ciudad con motivo de la huelga general.
Todos los grupos municipales han consensuado una declaración de condena "enérgica" de la violencia empleada por grupos minoritarios y piden abrir una reflexión ciudadana sobre el comportamiento de estos colectivos.
En la declaración municipal, el ayuntamiento hace constar que Barcelona acogió ayer, como muchas otras ciudades, una "jornada reivindicativa legítima amparada en el derecho de huelga" y que "tuvo un seguimiento y desarrollo importante en la ciudad de Barcelona, donde participaron miles de barceloneses".
Tras destacar que la huelga se desarrolló en su mayoría en un "clima pacífico y cívico", el ayuntamiento lamenta que "este derecho legítimo se ha visto una vez más dañado por la actuación minoritaria de grupos violentos, grupos que aprovechan cualquier convocatoria masiva para infiltrarse, provocar disturbios y poner en peligro la seguridad de personas y establecimientos comerciales de nuestra ciudad, así como el patrimonio público".
La declaración institucional expresa su "máximo respeto por la convocatoria de huelga" y su "más enérgica condena de los hechos" violentos producidos por una minoría organizada durante esta jornada".
"Ofrecemos nuestro apoyo a las actuaciones de los cuerpos de seguridad, Guardia Urbana y Mossos d'Esquadra", añade la declaración.
El ayuntamiento ha recordado que se personará en la acusación contra todos los detenidos en la jornada de ayer.
La declaración finaliza pidiendo "compartir con el resto de entidades y agentes sociales y económicos de nuestra ciudad un proceso de reflexión con el conjunto de la ciudadanía, para rechazar a aquellos que, aprovechando la expresión de propósitos legítimos, sólo buscan cultivar la violencia".