Alerta en la comunidad internacional. Corea del Norte estaría preparando un nuevo ensayo nuclear consistente en la detonación subterránea de una bomba atómica, según datos que maneja la Inteligencia surcoreana en los que se puede apreciar la construcción de un nuevo túnel en la zona de pruebas de Punggye-ri, donde tuvieron lugar los dos ensayos anteriores, en octubre de 2006 y mayo de 2009. Además, los técnicos norcoreanos han comenzado el ensamblaje final para el lanzamiento del satélite 'Kwamyongsong-3' en la plataforma de despegue de la base de Sohae, en Cholsan.
Imágenes por satélite de la zona revelan que construcción del túnel parece estar en su fase final, han informado fuentes de Inteligencia bajo el anonimato a la agencia de noticias de Corea del Sur, Yonhap.
"Corea del Norte está realizando preparativos clandestinos para un tercer ensayo nuclear en Punggye-ri, en la provincia del Norte Hamykong, donde ha realizado en el pasado otros dos ensayos", han asegurado estas fuentes.
En las imágenes se pueden apreciar montones de piedra y arena a la entrada del nuevo túnel, que serían empleados para sellar el acceso a la excavación justo antes de detonar el artefacto.
Este ensayo tendría lugar justo después de que Corea del Norte lanzara al espacio su satélite Kwangmyongsong-3, entre los días 12 y 16 de abril, a través de un cohete de largo alcance.
A pesar de que Pyongyang insiste en que el lanzamiento tiene carácter meramente científico, la comunidad internacional recuerda que contraviene las sanciones del Consejo de Seguridad de la ONU contra Corea del Norte que le prohíben realizar ensayos con misiles balísticos.
Yonhap recuerda que el ensayo de una bomba nuclear tras el lanzamiento de un cohete de largo alcance sigue el patrón marcado en los últimos años por Corea del Norte.
La prueba nuclear de 2006 tuvo lugar tres meses después del primer lanzamiento del cohete de largo alcance Taepodong-2 y la de 2009 se realizó solo un mes después de una prueba con otro cohete de largo alcance.
PREPARADOS PARA EL LANZAMIENTO
Pese a las advertencias de la comunidad internacional, los técnicos norcoreanos han comenzado el ensamblaje final para el lanzamiento del satélite norcoreano 'Kwamyongsong-3' en la plataforma de despegue de la base de Sohae, en Cholsan (noroeste del país).
El satélite de observación meteorológico será disparado en el interior de un cohete de largo alcance Unha-3 que, según las estimaciones, intentará alcanzar la atmósfera siguiendo una trayectoria sur hasta entrar en la órbita polar de la Tierra.
Fuentes diplomáticas consultadas por el diario japonés 'Yomiuri Shimbun' creen que el lanzamiento tendrá lugar el día 15 coincidiendo con el centenario del nacimiento del padre fundador de la República Popular Democrática de Corea (Corea del Norte), Kim Il Sung.
Varios testigos del 'Yomiuri' han confirmado que la base del cohete se encuentra en la plataforma de despegue y que las dos siguientes unidades que completan el ensamblaje serán colocadas en las próximas horas, según fuentes de Inteligencia de Estados Unidos y Corea del Sur.
En última instancia, se procederá a inyectar el combustible, que por ser altamente corrosivo será introducido en el cohete solo horas antes del despegue, según los expertos militares consultados por el diario.
"De momento no se han observado retrasos, ni en el transporte del cuerpo del misil ni en su ensamblaje. Creemos que el lanzamiento tendrá lugar como estaba previsto", ha declarado una fuente anónima cercana al proceso.
Corea del Norte inicia el miércoles una serie de eventos políticos en los que el nuevo líder del país, Kim Jong Un, asumirá todas las competencias, cargos y honores de su padre, Kim Jong Il, fallecido el pasado mes de diciembre.
El régimen pretende culminar estos eventos con el lanzamiento del 'Kwamyongsong-3' ante la prensa internacional invitada a las ceremonias, que ya se encuentra en el país.
JAPÓN, A LA ESPERA
Sin embargo, Japón podría 'aguar la fiesta' norcoreana. Tres destructores de la Marina japonesa con equipo de intercepción de misiles Aegis han partido este a mar abierto desde su base del Mar de la China Oriental para actuar en el caso de que Corea del Norte lance a través de un cohete de largo alcance su satélite de observación 'Kwangmyongsong-3'.
Los tres destructores, el 'Kirishima', el 'Chokai' y el 'Myoko', se desplegarán juntos para derribar el cohete norcoreano en el caso de que comience a caer en territorio japonés tras liberar al satélite.
Es posible que a estos tres destructores se una un cuarto del Ejército estadounidense, también equipado con el sistema de combate Aegis, que zarpó a última hora de este sábado de la base de Sasebo, según ha informado la agencia oficial de noticias Kyodo.
Asimismo, Japón y Corea del Sur han solicitado este domingo a China que preste su respaldo de cara a la propuesta de ambos países para impulsar una nueva resolución sancionadora contra Corea del Norte, si Pyongyang decide finalmente lanzar al espacio el satélite Kwangmyongsong-3 con un cohete de largo alcance, lo que violaría de las actuales sanciones que pesan sobre el régimen norcoreano.
Los ministros de Exteriores de Japón, Corea del Sur y China se han reunido a tal efecto en Ningbo (este de China), para incrementar la presión diplomática sobre Pyongyang y para que Pekín, tradicional aliado de Corea del Norte, logre convencer al régimen de que el lanzamiento del cohete pondrá gravemente en peligro la ayuda alimentaria que recibe de Estados Unidos a cambio de suspender su programa nuclear y sus pruebas de misiles de largo alcance.
El sábado, el ministro de Exteriores nipón, Koichiro Gemba, solicitó a su homólogo chino, Yang Jiechi, su cooperación para impulsar una nueva resolución del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas en el caso de que finalmente despegue el Kwangmyongsong-3, una propuesta que comparte el canciller surcoreano y ministro de Comercio, Kim Sung Hwan.
"El lanzamiento viola las resoluciones de Naciones Unidas. Este tipo de situaciones son la razón de ser del Consejo de Seguridad", ha indicado un oficial del Ministerio de Exteriores bajo condición de anonimato a la agencia oficial de noticias japonesa Kyodo.