Corea del Norte ha comenzado a inyectar combustible en su cohete de largo alcance Eunha-3 con vistas a poner en órbita un satélite de observación terrestre en los próximos días, informó un responsable del Comité Espacial del régimen comunista.
Según la agencia japonesa Kyodo, el director del centro de control de satélites de ese organismo, Paek Chang-ho, confirmó a un grupo de periodistas extranjeros que las operaciones de inyección de combustible se encuentran en marcha.