Un grupo de afectados por los participaciones preferentes, productos bancarios tóxicos que impiden a los inversores recuperar su dinero, interrumpieron el pleno del Parlamento gallego reclamando una solución para la situación que los afecta y una reunión con el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo. "Da la cara", "Respétanos y defiéndenos", exigieron desde la tribuna tras la sesión de control al presidente gallego en el pleno del Parlamento.
Tras exhibir camisetas reivindicativas, y cuando Feijóo estaba abandonando el hemiciclo, los afectados presentes -una veintena- le solicitaron una reunión y continuaron expresando sus demandas hasta que la presidenta del Parlamento, Pilar Rojo, ordenó su expulsión, advirtiéndoles de que la suspensión de una sesión plenaria "puede ser constitutivo de delito".
Fuera, desde primera hora de la mañana se concentraron unos 200 afectados frente a la sede del Hórreo, con pancartas, petardos y bocinas para llamar la atención sobre una situación cuya "gravedad" reconoció tanto el propio presidente de la Xunta como el conselleiro de Economía, Javier Guerra. Este último salió al encuentro del grupo invitado a la tribuna para explicar que el Gobierno gallego está haciendo "todo lo posible".
Sus explicaciones no convencieron a los representantes de la plataforma, que censuraron que Feijóo no los recibiese. "Oficinas no queremos, queremos soluciones", reclamaron, después de que el titular del Ejecutivo autonómico defendiese en el pleno que Galicia es la "única comunidad autónoma con plan de acción, abrió 14 oficinas de atención y está tramitando las denuncias". Así, reivindicó que la Xunta trabaja "con determinación" para arreglar el problema.
"Cuentan con la Xunta, con su presidente y con mi compromiso de trabajar al máximo de mis responsabilidades para solucionar un problema, uno más, heredado del Gobierno anterior", afirmó Feijóo en respuesta a la portavoz del grupo nacionalista, Ana Pontón, quien censuró la "escandalosa pasividad" de los Gobiernos central y gallego ante este problema.
Pontón acusó a Feijóo de no actuar a este respecto mientras, en cambio, "a los ex directivos de las cajas los premian con indemnizaciones millonarias, aprueban una amnistía fiscal para quien evade impuestos y es comprensivo con alcaldes que reconocen que defraudan a Hacienda"
Feijóo afirmó que "seguimos insistiendo ante el Banco de España, la Comisión Nacional del Mercado de Valores, ante el Ministerio de Economía y ante el comisario europeo de Competencia, por escrito y formalmente", a lo que Pontón replicó asegurando que "no llega con enviar una carta, hay que hacer presión política real". "Las leyes se pueden modificar en los Parlamentos", argumentó la diputada del BNG, quien consideró "increíble" que no se actúe en esto y sí se modifiquen normas "para dar dinero a los bancos".
El presidente de la Xunta, por su parte, insistió en la falta de responsabilidad del Ejecutivo autonómico actual. "El problema viene de la década pasada", aseguró, al tiempo que señaló que la solución está ahora condicionada a la Unión Europea. Asimismo, solicitó al BNG "que no abuse de la buea fe de los ciudadanos afectados"
"Y a quién se le va a pedir, al Espíritu Santo!", denunció en ese momento el diputado del BNG Bieito Lobeira desde su escaño. Además, Feijóo también alegó que de los 1.200 millones de euros retenidos en las participaciones preferentes "1.000 millones se desembolsaron en el bipartito", lo que fue recibido con críticas de "caradura" desde las bancadas de la oposición.
El debate de las preferentes también fue mencionado por el líder del PSdeG, Manuel 'Pachi' Vázquez, en su pregunta al presidente. "No abrió 14 oficinas, son las oficinas de consumo de los concellos, a las que mandan a los afectados para que los atiendan", reprochó a Feijóo, de quien señaló que es "rehén" de los bancos.