El presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, ha garantizado que
"nadie ha planteado un rescate de España, ni nadie lo va a plantear",
que es un "sin sentido" apuntar esa posibilidad y ha pedido evitar
"alarmas injustificadas".
Rajoy se ha referido a la situación económica de España en la rueda de
prensa que ha ofrecido en Varsovia junto a su homólogo polaco, Donald
Tusk, con motivo de la VIII cumbre hispano-polaca.
El jefe del Ejecutivo español, quien ayer ya descartó una posible
intervención, ha vuelto a desechar esa posibilidad y ha llamado a la
"responsabilidad, la sensatez y el sentido común".
"No es posible rescatar a España, no hay intención, no se necesita, y es
bueno que lo transmitamos a la opinión pública y no creemos alarmas
injustificadas", ha insistido Rajoy antes de recalcar que esa
intervención "no está en la agenda de nadie" y de subrayar que no es
conveniente alarmar ni exagerar la situación.
Rajoy ha reconocido que España atraviesa una situación difícil y ha
explicado que, ante ella, su Gobierno está haciendo lo que tiene que
hacer.
En ese contexto, ha explicado que ningún gobierno de la zona euro ha
hecho en cien días tantas cosas como ha llevado a la práctica su
Ejecutivo.
Todo ello para reducir el déficit público debido al total compromiso
que, según ha explicado, tiene el Gobierno español con la reducción del
déficit. "El Gobierno tiene claro lo que va a hacer" y va a seguir con
el proceso de reformas y trabajar con "decisión, determinación y
coraje", afirmó Rajoy.
Tras enumerar las principales reformas que ha abordado ya su Gabinete,
Rahoy ha recordado que el Consejo de ministros de mañana aprobará un
plan de lucha contra el fraude fiscal.
El presidente del Gobierno ha señalado que no quiere polemizar con
ningún líder europeo sobre la situación de España ante la crisis y ha
comentado que el primer ministro italiano, Mario Monti, le llamó para
comunicarle que no había dicho lo que se le había atribuido sobre dicha
situación y la prima de riesgo italiana.
Ha precisado que cuando en sus declaraciones de ayer pedía prudencia a
los dirigentes europeos se refería "a todo el mundo" y no a ninguno en
concreto, descartando así un mensaje explícito a Monti o al presidente
francés, Nicolás Sarkozy, por sus palabras de los últimos días.
SANIDAD Y EDUCACIÓN
Rajoy ha explicado que no hay ninguna decisión tomada sobre los ajustes en sanidad y educación, aunque ha avanzado que su intención es consensuarlos la próxima semana con las comunidades autonómicas y llevarlos al Consejo de Ministros este mismo mes.
No ha adelantado detalles del plan para ahorrar 10.000 millones de euros, ni ha aclarado si el pago según renta de los fármacos podría extenderse a las consultas o intervenciones.
Según ha apuntado, ya en el discurso de investidura dejó claro que su objetivo es hacer reformas, "no recortes", en los servicios públicos, como ha hecho en el mercado laboral o con los órganos reguladores.
"Yo no voy a no hacer nada, no voy a abstenerme de cumplir con mis obligaciones", ha recalcado
El Ejecutivo ha citado a los responsables autonómicos de sanidad y educación para la próxima semana y, según ha avanzado Rajoy, las medidas llegarán al Consejo de Ministros este mes.
La reforma en estas áreas, ha añadido, tiene que ser "producto de un acuerdo con las comunidades", que ya están aportando propuestas e iniciativas, para "entre todos" continuar con la senda de reformas que está encabezando el Gobierno central.
Tras recordar que ayer y anteayer estuvo en el Parlamento, ha garantizado que atenderá a los grupos parlamentarios que piden su comparecencia porque es su obligación dar cuenta de las decisiones que adopta -"iré siempre que se me llame", ha dicho-, pero ha insistido en que primero tiene que hablar con las comunidades autónomas.
"Hay que dejar trabajar a las comunidades autónomas y a la administración central del Estado", "no tiene sentido preguntar por decisiones que no se han tomado y dependen de muchos actores; no hay ninguna decisión tomada sobre ningún asunto concreto", ha insistido.
RESCATE