El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, restó hoy importancia a la decisión de Egipto de rescindir el contrato para la exportación de gas, ya que en su opinión es una mera acción empresarial y apenas afectará a su país porque tiene notables reservas de esta energía.
"No vemos este corte del gas como algo originado por cuestiones políticas. En realidad es una disputa empresarial entre la empresa israelí y la egipcia", explicó el jefe del Ejecutivo en un encuentro con líderes de la entidad emisora de bonos del Estado, según aparece citado en un comunicado de su oficina.
Netanyahu se siente "bastante seguro" ante esta decisión porque su país cuenta con "reservas de gas" suficientes para desarrollar la "plena independencia energética, no sólo de Egipto sino de cualquier otra fuente, y convertir a Israel en uno de los mayores exportadores de gas natural del mundo".
El jefe del Ejecutivo israelí aludía así al hallazgo hace dos años de uno de los pozos más grandes de gas descubiertos en esta última década en todo el mundo, cuya explotación no comenzará hasta por lo menos 2014 y sólo de forma limitada.
En la misma línea se expresó el polémico ministro israelí de Exteriores, Avigdor Lieberman, quien también señaló que la causa de la cancelación es comercial.
"Convertirlo en una disputa política sería un error" porque el tratado de paz que ambos países rubricaron en 1979 "es importante para Israel y no menos para Egipto", subrayó.
La voz discordante la puso el ministro de Infraestructuras Nacionales, Uzi Landau, quien dijo a la radio militar que el acuerdo energético "no es sólo un pacto comercial entre empresas" y, por tanto, una cancelación unilateral "no sucede sin conocimiento de las autoridades egipcias".
Aún así, destacó tanto la importancia del tratado de paz (el primero firmado por Israel y un país árabe) como la "preparación" del Estado judío para esta eventualidad.
El ex ministro Benjamín Ben-Eliezer, amigo personal del derrocado Hosni Mubarak y muy activo en el pasado en las relaciones entre ambos países, ve "muy grave" la rescisión.
"La existencia del gasoducto apoyaba el tratado de paz", dijo a la misma emisora, antes de manifestar su esperanza de que el flujo gasístico sea retomado tras las elecciones presidenciales egipcias, cuya primera vuelta está prevista para el 23 y 24 de mayo.
Una fuente próxima a la empresa israelí indicó al diario "Haaretz" que El Cairo "no entiende lo que está haciendo" porque su decisión "es una violación del acuerdo de paz con Israel" que "hará retroceder al país -política y económicamente- treinta años".
La compañía nacional egipcia de gas natural EGAS rescindió su contrato con la empresa israelí EMG para la exportación de gas por "no cumplir con el reembolso del gas comprado", informó ayer una fuente oficial egipcia del sector petrolero, según la agencia de noticias estatal Mena.
Hasta 2011 y en el marco del acuerdo, suscrito en 2005 y considerado uno de los pilares de la paz que ambos países, Egipto suministraba a Israel cada año 7.000 millones de metros cúbicos de gas natural.
El compromiso tenía vigencia hasta 2025 e incluía una opción de duplicar la cantidad si las partes estaban interesadas.
Desde el derrocamiento de Hosni Mubarak en febrero de 2011, el gasoducto que unía ambos estados ha sido objetivo de 14 explosiones perpetradas por grupos desconocidos.
El suministro llevaba interrumpido desde el pasado 5 de febrero, cuando la tubería fue el blanco de un ataque.