El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, ha defendido los Presupuestos, que ha calificado como los "más austeros y realistas de la democracia", porque son "los adecuados a una recesión económica" y los que "necesita España en una situación de crisis excepcional".
En su intervención ante el Pleno del Congreso que debate las diez enmiendas a la totalidad presentadas al proyecto de los Presupuestos de 2012, Montoro ha lamentado la "herencia" del anterior Ejecutivo del PSOE, que ha definido como "un engaño más".
"Fue un engaño más, muy grave, porque ha perjudicado la imagen de España frente a sus acreedores", ha dicho Montoro en relación al déficit público del 8,5 % con el que cerró 2011, frente al 6 % previsto.
El ministro de Hacienda ha defendido que no se puede dudar en la reducción del déficit público, ni prolongar en el tiempo el proceso de consolidación fiscal aprobado por Bruselas, puesto que es una "absoluta prioridad para desatascar la economía del país".
Montoro ha pedido a todos los partidos políticos presentes en la Cámara que no hagan una política de "luces cortas" ante la envergadura de la crisis y apoyen el proyecto de presupuestos.
Ha llamado a la responsabilidad a los grupos parlamentarios porque "no es el momento de debates que puedan reducir la magnitud del problema al que nos enfrentamos", y ha dicho que no deben pensar en "cada uno" ni en "soluciones aisladas".
Montoro ha reiterado que se cumplirá con los objetivos de déficit para este año y para el que viene, ante "los que dicen que será imposible alcanzarlo" y ha negado que los ajustes del Gobierno puedan ahondar en la recesión a la que se enfrenta de nuevo la economía española.
En su defensa de los presupuestos de 2012, ha señalado que el Gobierno "no ha ido al mogollón" y ha sido "muy selectivo y realista" a la hora de decidir de dónde recaudar más.
El ministro ha asegurado en varias ocasiones que la crisis tiene una raíz financiera y ha aseverado que ante ella hay que reducir inexorablemente el déficit público, sin dudar y sin dar más tiempo al proceso de consolidación fiscal.
"No hay otro camino ni atajos y el camino debe ser recto", ha aseverado.