El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, ha recordado hoy a los afectados por el desastre de Chernóbil cuando se cumplen 26 años de la mayor catástrofe atómica de la historia y ha llamado a la comunidad internacional a reforzar las medidas de seguridad de las centrales nucleares.
En comunicado, Ban indica que "recordamos a los cientos de trabajadores de emergencia que arriesgaron su vida (...), a las más de 330.000 personas evacuadas de las áreas colindantes con pocas esperanzas de regresar".
Así mismo a "los miles de niños que después contrajeron cáncer de tiroides y a las seis millones de personas que aún viven en las áreas afectadas en Bielorrusia, la Federación Rusa y Ucrania".
El máximo responsable del organismo multilateral, que en su visita a Chernóbil el año pasado asistió "de primera mano la capacidad de resistencia demostrada por los afectados", ha pedido más apoyo para que las regiones afectadas por el desastre puedan "seguir con sus continuados esfuerzos hacia la recuperación y la normalidad".
Por otra parte, Ban ha recordado recordó que en la cumbre sobre energía nuclear de Kiev del año pasado se subrayó la importancia de reforzar las políticas de seguridad en las plantas nucleares, una necesidad que dijo se hizo más evidente tras el desastre nuclear de en Fukushima (Japón).
Precisamente hoy, en el 26 aniversario de la tragedia, Ucrania comenzó la construcción del sarcófago que debe garantizar durante el próximo siglo la seguridad del damnificado cuarto reactor de la central nuclear de Chernóbil, que cubrirá el cubo de hormigón y acero construido por los soviéticos en 1986.
Según datos oficiales, la explosión ocurrida en la madrugada del 26 de abril de 1986 en el cuarto reactor de la central de Chernóbil esparció hasta 200 toneladas de material con una radiactividad de 50 millones de curies, equivalente a 500 bombas atómicas como la lanzada en Hiroshima durante la Segunda Guerra Mundial.
La radiación sigue afectando a miles de habitantes de Bielorrusia, Ucrania y Rusia, donde se halla el 70 % de los casi 200.000 kilómetros cuadrados de terrenos contaminados.
Ban añadió que la ONU está "totalmente comprometida" con proyectos como el Plan de Acción en Chernóbil, que contiene una declaración de principios avalada por todas las agencias de la ONU involucradas en los esfuerzos de recuperación y que "hace énfasis en el desarrollo social y económico" de las áreas afectadas.