Un estudio presentado hoy por la Confederación de Comercio de Cataluña (CCC) apunta que abrir más horas y más días no aumenta las ventas comerciales, la calidad del servicio ni el empleo.
El informe, hecho con datos de varios organismos, apunta que mientras en Madrid, que permite abrir 22 domingos y festivos, las ventas cayeron un 17,34% entre 2008 y 2010, en Cataluña, donde sólo está permitido abrir ocho festivos al año, las ventas bajaron un 4,91% y, en el conjunto de España, un 8%.
La comunidad de Madrid perdió el 13,7% del empleo en el sector minorista en el cuarto trimestre de 2011 respecto al mismo periodo de 2008, el doble que la media española, mientras que en Cataluña sólo se perdió un 0,10%.
El secretario general de la Confederación de Comercio de Cataluña, Miguel Ángel Fraile, ha advertido de que la liberalización de los horarios comerciales supondría un aumento de los costes que debería ser compensado por un aumento en el volumen de venta, lo que, tal y como está la coyuntura económica, no se producirá.
En cambio, habría un desplazamiento de las ventas hacia los establecimientos de gran formato que sí pueden soportar los costes de una ampliación de horarios y produciría el cierre de comercios y de pequeñas cadenas, lo que comportaría destrucción de puestos de trabajo y pérdidas en el servicio y competencia por la concentración de la oferta.
La comunidad de Madrid rebajó un 12,8% sus precios en la campaña de rebajas de invierno y un 9,7% en las de verano, inferiores a los descuentos aplicados por otras comunidades como Cataluña, que fueron de 14,7% y 12,6%, respectivamente.
Los comerciantes han mencionado una encuesta del CIS que señala que el 87,5% de los españoles consideran que la actual regulación de horarios comerciales les afecta poco o nada en su hábito de compra.
El 47,04% de los comercios minoristas están formados únicamente por el propietario, por lo que, según la CCC, abrir en domingos y festivos perjudicaría mucho la conciliación familiar y laboral.
El presidente de la CCC, Pere Llorens, ha expresado su temor a que el Gobierno quiera liberalizar los horarios comerciales porque en cuanto hay problemas de crisis "se meten con el comercio" y "hablan de progreso y pretenden volver al siglo XX".
Miguel Ángel Fraile ha apuntado que si el Gobierno decidiera ampliar los horarios comerciales, esta regulación no se aplicaría a Cataluña porque la Generalitat tiene las competencias de comercio y ha asegurado que el gobierno catalán les ha prometido que se mantendrán los horarios comerciales actuales.