El presidente de Bolivia, Evo Morales, ha nacionalizado este martes las acciones que Red Eléctrica Internacional, filial de Red Eléctrica Española, posee en la empresa Transportadora de Electricidad (TDE), y ha ordenado al comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, Tito Gandarillas, que "tome las instalaciones de la administración y la operación" de la empresa. El Gobierno español ha descartado establecer un paralelismo entre esta expropiación y la de Repsol YPF por Argentina.
Red Eléctrica Internacional adquirió en 2002 el 99,94% de las acciones de la empresa boliviana TDE, propietaria y operadora del Sistema Interconectado Nacional boliviano (SIN), que atiende el 85% del mercado nacional.
Evo Morales ha informado de que su Gobierno ha asumido esa decisión como un justo reconocimiento a los trabajadores y al pueblo boliviano, que "ha luchado por la recuperación de los Recursos Naturales y de los servicios básicos", según declaraciones recogidas por la oficial Agencia Boliviana de Información (ABI).
El presidente de Bolivia ha explicado que el decreto tiene por objeto nacionalizar en favor de la Empresa Nacional de Electricidad de Bolivia (ENDE) el paquete de acciones que posee la Sociedad Red Eléctrica Internacional en la empresa Transportadora de Electricidad y las acciones propiedad de terceros provenientes de esa sociedad.
La Transportadora de Electricidad S.A. (TDE), fundada el 17 de julio de 1997, es agente transmisor en el Mercado Eléctrico Mayorista (MEM) de la República de Bolivia y tiene 1.961,60 kilómetros de líneas y 22 subestaciones en todo el país.
Su actividad es transportar la energía generada por los productores y entregarla a los distribuidores y consumidores no regulados, ubicados en distintos puntos de la red interconectada.
El Decreto Supremo 1214, por el que se ratifica la expropiación, reza: "Se nacionaliza la totalidad de las acciones que conforman el paquete accionario que posee la sociedad Red Eléctrica Internacional SAU, debiéndose transferir, registrar las acciones en favor del Estado Plurinacional de Bolivia bajo la titularidad de la Empresa Nacional de Electricidad de Bolivia (ENDE)".
RECUPERAR EL CONTROL DE UNA EMPRESA ESTRATÉGICA
Morales indicó que la decisión se corresponde con el marco general de la política de su Gobierno, dirigido a recuperar el control, administración y dirección de las empresas estratégicas. Entre ellas, la Empresa Transportadora de Electricidad.
"Es decir, para aclaración ante la opinión pública nacional e internacional, esta empresa antes era nuestra y lo que era nuestro ahora estamos nacionalizando", ha fundamentado.
Actualmente, Red Eléctrica Internacional está presente en la empresa boliviana Transportadora de Electricidad, S.A. (TDE), de la que posee el 99,94% del capital y la sociedad peruana Red Eléctrica del Sur, (Redesur), de la que controla el 33,75%.
Además, en julio del 2010 Red Eléctrica Internacional constituyó, junto con AC Capitales SAFI, la sociedad Transmisora Eléctrica del Sur, con una participación del 55% del capital social. La actividad de esta sociedad es la construcción,
operación y mantenimiento de redes eléctricas y el transporte de energía eléctrica en Perú.
EL ESTADO ESPAÑOL, EL PRINCIPAL ACCIONISTA DE REE
El Estado español, a través de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), es el principal accionista de Red Eléctrica de España (REE), con el 20% del capital, ya que el resto está repartido en Bolsa.
La empresa española facturó 45,7 millones de euros en 2011 por su negocio internacional, apenas el 3% del conjunto de la empresa, y de este porcentaje la mitad procede de la actividad en Bolivia.
En su último informe económico correspondiente al ejercicio 2011, REE asegura que TDE ha mantenido el año pasado "un ritmo sostenido de inversiones en el mercado eléctrico boliviano, iniciando la ejecución de cinco proyectos, con una inversión de 9,6 millones de dólares".
El primero de éstos proyectos, la ampliación de la Subestación Chimoré 230 kV, ha sido concluido y puesto en servicio el 18 de diciembre de 2011.
Evo Morales ha justificado la expropiación asegurando que "esa empresa internacional española en 16 años apenas ha invertido 81 millones de dólares, una inversión en término medio de cinco millones al año", que ha considerado insuficiente.