Un grupo internacional que pide la excarcelación de Joaquín Pérez, director de la agencia Anncol, afín a las FARC, propuso hoy que este periodista, detenido en Bogotá, sea canjeado por el corresponsal francés Roméo Langlois, en poder de esa guerrilla desde el 28 de abril.
"Creemos que los dos tienen el mismo tono: son prisioneros de guerra", declaró el periodista colombiano Luis Ernesto Almario, exiliado en Australia desde hace unos treinta años y miembro del Comité Internacional de Solidaridad con Joaquín Pérez.
Almario dijo en una entrevista telefónica con la emisora La W Radio, de Bogotá, que la iniciativa de intercambio de Pérez por Langlois se debatió en una reunión de dicho comité en Australia.
"Queremos plantear un cambio de prisioneros de guerra", afirmó Almario, quien colabora con la Agencia de Noticias Nueva Colombia (Anncol) y Radio Café Stereo, ambas con sede en Estocolmo.
Según Almario, Pérez "es el típico prisionero de guerra" del Gobierno de Colombia, país al que fue entregado hace un año por Venezuela al ser detenido en el aeropuerto de Caracas cuando aterrizó en un vuelo procedente de la capital sueca.
Pérez fue capturado el 23 de abril de 2011 en respuesta a una circular roja emitida por la Interpol a solicitud de Colombia, país en el que afronta un proceso por rebelión basado en su presunta relación con las FARC.
Almario declaró hoy que, como él, el director de Anncol tampoco pertenece a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
Langlois, corresponsal de la cadena de televisión France 24 y el diario Le Figaro, cayó en poder del frente 15 de las FARC en una zona rural de departamento sureño del Caquetá (sur) al que se había desplazado con un contingente militar y policial para documentar una operación antidroga.
Las FARC han informado los últimos días de que tienen al francés como "prisionero de guerra", mientras que en un comunicado conocido este lunes esa guerrilla condicionó su liberación a un debate sobre el papel de la prensa en el conflicto armado en Colombia.
Almario, quien abandonó su país tras ser procesado en un consejo de guerra por supuestos nexos con las FARC, apoyó la exigencia de la guerrilla al afirmar que, además del intercambio de Pérez por Langlois, quieren plantear "un debate sobre qué es el periodismo en Colombia y por qué tenemos que salir al exilio".
El vicepresidente de Colombia, Angelino Garzón, rechazó hoy en Madrid como "un atropello" y "una ofensa" a la libertad de expresión el debate propuesto por las FARC como requisito para liberar al periodista galo, y exigió su liberación "inmediata" y "sin condiciones".
Garzón, además, negó que Langlois sea un "prisionero de guerra" porque, dijo, "la única arma que tenía era una cámara, que es una herramienta universal de los periodistas".