El portavoz del PP en la Comisión de Economía del Congreso, Vicente Martínez-Pujalte, ha acusado al Banco de España de "obligar" al expresidente de Bankia Rodrigo Rato a hacerse cargo de Bancaja con datos que "a lo mejor no eran exactos" y sin ningún tipo de esquema "de protección de activos".
Sobre la responsabilidad que haya podido tener Rato en la situación de la entidad, después de que ayer el Gobierno anunciara la nacionalización del Banco Financiero y de Ahorros (BFA), sociedad matriz de Bankia, Martínez-Pujalte ha afirmado que Rato heredó una situación "envenenada".
La gestión de Rato al frente de Bankia ha sido defendida también por la secretaria general del PP, Dolores de Cospedal. La número dos del partido recordó que el ex ministro con Aznar asumió la dirección de la entidad en "un momento muy complicado". Reconoce, además, que el Gobierno le pidió que "haga un esfuerzo de dejar el testigo" después de una "gestión muy importante" al frente de la entidad.
IGNACIO GONZÁLEZ
También desde el PP, el vicepresidente de Madrid, Ignacio González, ha dicho que la "incapacidad y desconocimiento" financiero del exjefe del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero, del PSOE y del gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, han llevado al Estado a convertirse en accionista principal de Bankia.
Para el "número dos" de la Comunidad de Madrid, la medida que ha tomado el Gobierno de Mariano Rajoy es la que corresponde a un momento en el que hace falta "sanear" el sector financiero, y su objetivo es dar "estabilidad" a Bankia para "garantizar su solvencia y su futuro" y generar "confianza" en los inversores.
Ha recordado, no obstante, que la fusión que dio lugar a Bankia se hizo durante el Gobierno socialista de Rodríguez Zapatero (2004-2011) y que de esa etapa se "arrastran" los problemas actuales del sector financiero "una papeleta -ha asegurado- que nos ha dejado el PSOE en España como tantas otras".
González ha pedido que "no se olvide" que la fusión se gestó con Zapatero en el Gobierno, Elena Salgado de vicepresidenta y con Fernández Ordóñez al frente del Banco de España, a los que ha insistido en pedir responsabilidades por haber dado lugar a esta situación y no haber cambiado la Ley de Cajas en su momento.