Andy Coulson, exdirector del tabloide "News of the World" (NoW) y exjefe de comunicación del Gobierno británico, negó hoy un conflicto de intereses pese a admitir que era accionista del grupo de medios de comunicación de Rupert Murdoch mientras trabajaba para la oficina del primer ministro británico.
Coulson, que dimitió como jefe de prensa del Gobierno británico en enero de 2011 por su supuesta implicación en el escándalo de las escuchas, reveló hoy que tuvo acciones de News International, la rama británica del imperio de Murdoch, valoradas en 40.000 libras (unos 50.000 euros), mientras trabajaba en Downing Street.
El periodista compareció hoy en la comisión Leveson, que analiza la ética de los medios británicos y las relaciones entre los políticos y la prensa a raíz del escándalo de las escuchas, ante la que explicó que "estaba muy ocupado y lo pasé por alto".
A través de un comunicado dijo que no consideraba que ello representara ningún conflicto de intereses aunque, "mirando atrás, hubiera deseado prestarle más atención" al asunto, apuntó.
El nombramiento de Coulson como director de comunicación de Downing Street en 2010 resultó muy polémico ya que en 2007 tuvo que dimitir como director del NoW después de que un periodista de ese tabloide, Clive Goodman, fuera encarcelado por pinchar los teléfonos de miembros de la familia real británica.
Al ser preguntado hoy si habló con el primer ministro británico, David Cameron, sobre el caso de las escuchas antes de ser nombrado, Coulson aseguró: "Le dije lo que he dicho siempre públicamente, que yo no sabía nada de lo que hacía el corresponsal real".
En verano de 2011, el tabloide fue clausurado después de que a raíz de ese caso se demostrara que los pinchazos eran una práctica extendida y todos sus responsables han sido interrogados como parte de una investigación policial.
En su testimonio de hoy, Coulson se mostró esquivo e intentó negar en todo momento que su nombramiento como asesor de Cameron tuviera nada que ver con un intento de los conservadores de influir en la línea editorial de los periódicos de Murdoch, para quien trabajó durante años.
Coulson, que calificó al primer ministro como "un jefe trabajador y motivador, un hombre profundamente decente y moral", aseguró que el nombramiento se debió a su larga carrera profesional y su conocimiento de la prensa.
El periodista que estuvo encargado de las relaciones del primer ministro con los medios de comunicación reveló que su objetivo era dar una imagen de Cameron "más informal y relajada", y "despejar el mito de que era alguien que vestía con sombrero de copa y bebía champán".
Durante su comparecencia, el exjefe de prensa negó además que él influyera en la política del Gobierno a la hora de autorizar la polémica operación por la que Murdoch quería hacerse con el total de las acciones de la plataforma digital BSkyB, de la que el magnate australiano posee el 39 por ciento.
En este sentido, reveló que Cameron, aun estando en la oposición, mantuvo una reunión con el expresidente español Jose María Aznar, que forma parte del consejo de administración de News Cop, pero insistió en que la conversación fue "estrictamente política".