El Ministerio de Industria concederá una prórroga a la actividad de la central nuclear de Garoña (Burgos) hasta 2019 "por razones de oportunidad", debido a que España "en las circunstancias económicas actuales" en las que se encuentra "no debe infrautilizar ninguna de las fuentes energéticas disponibles". Nuclenor, la empresa titular de la central, celebra la "buena noticia".
El Ministerio ha iniciado así el procedimiento de revocación parcial de la orden de cierre de la central nuclear de Santa María de Garoña , según el proyecto de orden ministerial de este departamento firmado por el ministro José Manuel Soria el pasado 27 de abril.
Industria acuerda incoar "por razones de oportunidad" el procedimiento de revocación parcial de la Orden de cierre de la planta burgalesa emitida el 3 de julio de 2009 que establecía que la central debería cesar sus operaciones el 6 de julio de 2013.
El documento firmado por Soria argumenta que "en las circunstancias económicas actuales y teniendo en cuenta que España es uno de los Estados miembro de la Unión Europea con una mayor dependencia energética del exterior, no se debe infrautilizar ninguna de las fuentes energéticas disponibles".
Por ello, estima que mientras las centrales que actualmente están en funcionamiento en España cumplan con todos los requisitos en materia de seguridad impuestos por el CSN, "deben seguir contribuyendo a la seguridad de suministro energético español, a la optimización de los costes energéticos y a la reducción de la emisión de gases de efecto invernadero".
Por estas "razones de oportunidad", Industria considera "desfavorable" que el anterior gobierno ampliara la licencia de Garoña "solo" hasta 2013, lo que define como un "acto administrativo, toda vez que carece de naturaleza normativa" y añade que "debe ser revisado".
La ampliación de la actividad de la central hasta 2019, coincide con el informe preceptivo del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) que, por unanimidad, se mostró favorable a que la planta operara diez años más.
Asimismo, el ministerio acuerda notificar la orden a los interesados para que presenten alegaciones en el plazo de diez días. Industria fija también que el plazo máximo de resolución será de tres meses desde el 27 de abril y que el titular de Garoña, Nuclenor, dispondrá de plazo máximo hasta el 6 de septiembre de 2012 para presentar una solicitud de renovación de licencia de operación por un nuevo periodo "no superior a seis años".
En cuanto a Nuclenor, la empresa dueña de la central, confirmó este jueves que el Ministerio dirigido por José Manuel Soria les había notificado a ellos, y a todas las partes interesadas, la decisión de iniciar la revocación, pero la empresa recordó que este departamento ha de cambiar la orden ministerial de forma definitiva.
"Cuando veamos la orden modificada y sus condiciones entonces decidiremos y podremos adoptar una postura concreta", declaraban fuentes de comunicación de Nuclenor.
No obstante, la empresa celebró el inicio del procedimiento al que calificó como una "buena noticia" ya que se trata de una "decisión coherente" por parte del Gobierno "en la línea de la continuidad".
En cualquier caso, la dirección de comunicación de la central burgalesa recordó que desde Santa María de Garoña "siempre se ha apostado por la continuidad de su actividad" y que, precisamente por ello, "han mantenido las inversiones para tener en todo momento a punto la planta".
EXISTEN 1.000 EMPLEOS VINCULADOS AL CENTRO
El consejero de la Presidencia y portavoz de la Junta de Castilla y León, José Antonio de Santiago-Juárez, consideró una "excelente noticia" la revocación de la orden de cierre de la central nuclear de Santa María de Garoña por el mantenimiento de los 1.000 empleos vinculados al centro.
"Es una magnífica noticia para Castilla y León, una magnífica noticia para Burgos y para las 1.000 familias que veían peligrar su trabajo", apuntaba Santiago-Juárez.
El delegado del Gobierno en Castilla y León, Ramiro Ruiz Medrano, acompañado del subdelegado del Gobierno en Burgos, José María Arribas, anunció una visita a la central burgalesa para conocer "de primera mano" las "inquietudes" de la empresa de cara a la prórroga de actividad de la infraestructura.
Arribas, por su parte, explicó que en estos momentos se trabaja en la modificación de la orden ministerial relativa al cierre de Garoña en 2013, con el objetivo de que se realice dentro de los plazos prefijados.
Ante la posibilidad de que la prórroga exceda de 2019, señaló que el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) no especifica una fecha en su informe, sino una serie de condiciones de mantenimiento y actuaciones a ejecutar de cara al mantenimiento de actividad.
GREENPEACE PRESENTARÁ ALEGACIONES
Como consecuencia del proyecto de renovación parcial de la orden de cierre de Garoña, la organización ecologista Greenpeace presentará alegaciones porque considera la revocación "una burla" a los funcionarios del Ministerio de Industria que fundamentaron el cierre de la central y "a los Tribunales de Justicia que lo confirmaron".
Además, Greenpeace defendió la "necesidad" de mantener el cierre definitiva de la central dada la "acumulación de problemas técnicos y de seguridad" que la empresa propietaria, Nuclenor, "no tiene previsto solucionar" y considera que la producción "es innecesaria para la seguridad de suministro eléctrico" y que "su desmantelamiento generaría muchos más puestos de trabajo que mantenerla en servicio".
Asimismo, la organización recordó que la actividad de Garoña supone "menos del 0,3 por ciento" en el sistema energético español cuando, además, esa actividad "depende de la importación y del tratamiento del uranio que utiliza".