Abandonar la ciudad por un entorno rural aislado. Al igual que sus predecesores, los nuevos famosos que participen en la segunda edición de 'Acorralados', reality que podría volver en otoño a Telecinco, deberán sacrificar las comodidades y la tecnología para simplemente convivir.
'Acorralados: aventura en el bosque', producido por la cadena privada en colaboración con Magnolia TV, es una versión del formato 'La Granja' ('The Farm'), de la productora sueca Strix, creadora precisamente, entre otros, del exitoso reality 'Supervivientes'.
La cadena de Mediaset ya prepara de este modo el regreso del formato, una segunda edición que podría saltar a la parrilla con el inicio del curso televisivo, el próximo mes de septiembre, tal y como han avanzado los portales especializados 'Vertele' y 'FórmulaTV'.
Presentado por Jorge Javier Vázquez y Raquel Sánchez Silva tras el éxito de 'Supervivientes', la primera temporada contó con rostros conocidos como 'El Dioni', Antonio David Flores, Blanca de Borbón, Leticia Sabater, Raquel Bollo y Nagore Robles, entre otros.
Precisamente esta última concursante, que también participó en 'Gran Hermano', donde fue expulsada, se embolsó los 120.000 euros del premio tras imponerse en la final a Raquel Bollo, segunda en el ránking, y a Blanca de Borbón, que se conformó con el tercer puesto.
El cierre de la primera temporada supuso además récord de temporada para 'Acorralados', que lideró el horario estelar y arrasó en el late night, gracias al apoyo de 3.336.000 espectadores y del 24,4% del share.
De este modo, el exitoso formato promedió una buena audiencia superando el 18% de la cuota de pantalla después de reunir a un total de 2,6 millones de telespectadores.
Los famosos de 'Acorralados' abandonaron la gran ciudad para adentrarse en un entorno rural aislado, situado en Asturias, y caracterizado por la ausencia de las comodidades y avances tecnológicos propios de la vida cotidiana.
Los participantes iniciaron así un ejercicio de convivencia y cada semana tuvieron que afrontar una serie de pruebas -que les reportaron beneficios que aliviaron la crudeza del día a día- y se sometieron a las temidas nominaciones, que decidieron la identidad de los expulsados.