Un terremoto de magnitud 5,9 en la escala de Richter ha sacudido la madrugada de este domingo el norte de Italia. El seísmo, cuyo epicentro se ha situado a 35 kilómetros al noroeste de Bolonia, ha dejado al menos cinco muertos y cincuenta heridos. Los fallecidos son dos trabajadores y una mujer de más de cien años de edad al derrumbarse el techo de una fábrica de cerámica en la localidad de Ferrara. Un tercer trabajador industrial ha muerto en el colapso de la fábrica en la que trabajaba en la localidad de Bondeno. La quinta fallecida es una mujer de nacionalidad alemana, muerta en San Pietro in Casale, en Bolonia.
El Servicio Geológico de los Estados Unidos (USGS, en sus siglas en inglés) ha informado este domingo que un seísmo de magnitud 5,9 en la escala de Richter ha sacudido un área situada al noroeste de la ciudad italiana de Bolonia.
Con una intensidad inicial de 6,3 grados, el epicentro del terremoto se ha situado a 35 kilómetros al norte-noroeste de Bolonia y a 70 kilómetros al este de la ciudad de Parma. Asimismo, el epicentro se ha ubicado a 10 kilómetros de profundidad, según el USGS.
El terremoto ha ocasionado la muerte de al menos cinco personas y medio centenar han resultado heridas, según han informado medios italianos.
Los fallecidos son dos trabajadores y una mujer de más de cien años de edad al derrumbarse el techo de una fábrica de cerámica de San Agustín, en la localidad de Ferrara.
Un tercer trabajador industrial ha fallecido en el colapso de la fábrica de poliestireno en la que trabajaba en la localidad de Bondeno. La quinta fallecida, según el diario 'Il Messegero', es una mujer de nacionalidad alemana, muerta en San Pietro in Casale (Bolonia).
El Ministerio del Interior italiano, sin embargo, no ha confirmado estas cifras. Asimismo, las autoridades italianas han constatado las numerosas llamadas que han recibido ante pequeños desperfectos y en búsqueda de información sobre lo ocurrido.
Entre los daños materiales cabe destacar también el desplome de dos torres en las localidades de San Felice sul Panaro, cerca de Módena, y de Finale Emilia, donde se ha evacuado una residencia de ancianos ante el peligro de derrumbamiento.
PÁNICO AL NORTE DEL PAÍS
Las escenas de pánico se han repetido en varias ciudades del norte de Italia, especialmente con el segundo de los terremotos, el de mayor intensidad, a las 03.00 hora local, que se vio precedido por uno de magnitud 4,1 en la escala de Richter, a las 02.00 hora local. Las provincias de Véneto, Toscana, Lombardía, Trentino Alto Adige y Friuli-Venecia Julia han sentido los temblores de ambos seísmos.
Los Bomberos han aclarado que han habido varios "derrumbes estructurales" en la localidad de Bondeno.
Además, una fuerte réplica de 5,1 grados del terremoto registrado la madrugada de este domingo ha causado nuevos derrumbamientos en edificios y más daños en la zona, según fuentes oficiales.
La torre del reloj en una iglesia de Finale Emilia ha colapsado y un bombero se encuentra herido tras caer al vacío desde un edificio, según el diario 'Il Messaggero'.
Ante lo ocurrido, a lo que hay que sumar el atentado con bomba que costó este sábado la vida a un adolescente en Brindisi, el primer ministro italiano, Mario Monti, ha anunciado que va a regresar a Italia antes de lo previsto.
"He decidido participar en el comienzo de la cumbre de la OTAN y después partir hacia Roma para llegar a última hora de la mañana o primera de la tarde" de este lunes, ha declarado Monti desde Chicago, donde se encuentran reunidos los líderes de la Alianza Atlántica.
"En la cumbre de la OTAN también están presentes el ministro (de Asuntos Exteriores Giulio) Terzi y (el de Defensa Giampaolo) Di Paola, con lo que la presencia italiana está garantizada", ha indicado el mandatario italiano.
Monti ha aprovechado para hacer un llamamiento a la unidad nacional ante la emergencia provocada por el terremoto. "Es uno de los muchos momentos en los que un país debe estar unido, muy cerca de quienes sufren, apoyando a quienes tienen que empezar de nuevo", ha asegurado.
EL PAPA MANIFIESTA SU DOLOR POR LO OCURRIDO
Por su parte, el Papa Benedicto XVI ha manifestado su dolor por las víctimas del seísmo en su homilía semanal en la plaza de San Pedro de Roma.
"Me siento cercano en espíritu a los que han sufrido esta calamidad. Imploramos la misericordia de Dios para aquellos que están muertos y alivio para el sufrimiento de los heridos", ha indicado Benedicto XVI en su misa, recogida por Radio Vaticano.
Hasta la fecha, el mayor sismo que ha azotado Italia data de 2009 y su magnitud fue también de 6,3 grados en la escala de Richter. La ciudad de L'Aquila quedó devastada y alrededor de 300 personas perdieron la vida.
El último terremoto se registró por su parte el pasado mes de enero, cuya magnitud alcanzó los 5,3 grados, y se sintió en las ciudades de Génova, Bolonia, Turín y Milán sin que se tuvieran que lamentar víctimas mortales ni graves desperfectos.