La Comisión Europea (CE) ha propuesto que el fondo europeo de rescate pueda recapitalizar directamente la banca, sin tener que hacerlo a través de los gobiernos como ahora, y avanzar hacia una "unión bancaria" en la eurozona.
Sin embargo, el vicepresidente de la Comisión y responsable de Asuntos Económicos, Olli Rehn, ha admitido que la recapitalización directa de la banca por parte del fondo de rescate de la UE "no es una opción disponible" para España porque la normativa vigente no lo permite. Los cambios tardarían meses.
Rehn ha eludido además especular sobre el impacto en el déficit de la recapitalización de Bankia porque, según ha dicho, el Gobierno español todavía no ha decidido cómo la financiará.
"Está claro que no son posibles las inyecciones directas a los bancos con las disposiciones legales del fondo europeo de estabilidad financiera", ha dicho el vicepresidente de la Comisión al ser preguntado por si recomendaría a España que pida ayuda al fondo de rescate para recapitalizar la banca.
El presidente de la CE, José Manuel Durao Barroso, fue el encargado de anunciar la propuesta de utilizar el fondo de rescate europeo para recapitalizar a los bancos. Asegura que "es importante emplear todo tipo de flexibilidad" y no solo en cuanto a los instrumentos de los que dispone la eurozona sino también para la "rapidez de la reacción de los cortafuegos".
No obstante, la recapitalización directa de la banca requeriría cambios legales en el tratado de funcionamiento del MEDE, por lo que Barroso sostuvo que, en cualquier caso la eurozona debe estar preparada para abordarlos y que mientras debe tomar las medidas que se pueden tomar de inmediato.
La Comisión afirma que la crisis ha ralentizado el proceso de la integración financiera y que puede ser necesario dar "pasos ambiciosos para acelerar y profundizar la integración fiscal".
Barroso instó a los países miembros a lanzar el proceso para una mayor integración de la unión económica y monetaria, como un paso "importante para la confianza en el futuro de Europa".
En opinión del Ejecutivo comunitario, ya antes de la crisis se admitió que el modelo de la Unión Europea (UE) de bancos transfronterizos "no era estable bajo el esquema institucional actual", en particular con respecto a la supervisión y la gestión de crisis bancarias.
Eso ha dañado la unión monetaria, debido a los estrechos lazos financieros y los vínculos con las deudas soberanas. "Una integración más estrecha entre los países del euro -en materia de prácticas y estructuras de supervisión, en el plano de la gestión de crisis transfronterizas y el reparto de cargas- hacia una unión bancaria sería un elemento importante a la estructura actual de la unión económica y monetaria", afirma la Comisión Europea.
Barroso indicó que presionará a favor de un calendario ambicioso y por una hoja de ruta para alcanzar cuanto antes esta integración. Eso implica también la mutualización de la deuda en la eurozona y la puesta en marcha de un sistema común de garantías de depósitos.