Ocho nuevos seísmos, el mayor de 4,3 grados en la escala Richter, se registraron durante la noche en la región de Emilia Romagna, en el norte de Italia, que continúa temblando tras los grandes terremotos del 20 y 29 de mayo pasado, que causaron 26 muertos, informó el Instituto de Geofísica italiano.
Después de unos días de tranquilidad, los habitantes de las provincias de Mantova, Reggio Emilia y Modena, las más afectadas por los movimientos telúricos de las últimas semanas, han vuelto a vivir una noche de miedo.