En la patronal gallega no esconden su preocupación por la marcha de Javier Riera. Los empresarios saben que era un hombre fuerte en el grupo PSA y que sus decisiones contaban. Sin él al frente de la planta de Vigo el riesgo de deslocalización será más alto. Para evitarlo, desde la Confederación de Empresarios de Pontevedra piden que le suceda alguien de su equipo que continúe con la filosofía que ha llevado a la planta a ser líder de su sector. Eso sí, saben que será difícil que el nuevo director alcance el nivel de compromiso con Galicia de Riera.