La secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, ha ratificado el respaldo de los populares a los últimos ajustes y recortes, y ha estimado que es "obligación" de todas las fuerzas políticas y de los agentes sociales apoyar al Gobierno "para que España no sea intervenida ni rescatada".
"Creo que es el momento en que todos deben arrimar el hombro para ayudar a nuestro país, con independencia de intereses partidistas, sindicales o mediáticos", ha subrayado en rueda de prensa tras reunirse el comité de dirección del partido.
Cospedal ha descartado el rescate, ha asegurado que el Ejecutivo "está haciendo todo lo que tiene que hacer" para evitarlo y ha lamentado que haya "agentes y algunos partidos que parece que quieren que el país sea intervenido".
Justo antes de que comenzara su intervención, un centenar de funcionarios ha vuelto a manifestarse frente a la sede del PP en protesta por los últimos ajustes, que han supuesto la supresión de su paga extra de Navidad y la reducción de días libres.
Cospedal ha admitido que se han tomado medidas "que no son populares y que el Gobierno no hubiera querido tener que tomar", pero ha subrayado que hay que pagar una deuda con el exterior de 970.000 millones de euros y que se arrastra un déficit público de 90.000 millones.
El PP, ha dicho, reconoce que "la inmensa mayoría" de los funcionarios realiza una labor "ingente y absolutamente necesaria" para garantizar la prestación de los servicios públicos, pero ha recordado que sus nóminas dependen de las administraciones y es una partida "muy cuantiosa".
Ha defendido así que el Gobierno y las comunidades autónomas les pidan un "esfuerzo especial" en "una situación coyuntural".
Aunque las últimas medidas aprobadas son "impopulares y muy duras", ha recalcado que son "absolutamente necesarias" para recuperar la confianza en la economía española y "pertinentes", porque "no se puede esperar más".
En su opinión, el Gobierno, que tiene su mano tendida al diálogo, ha hecho un "ejercicio de responsabilidad" al no ocultar la situación que atraviesa el país y al dar luz verde a iniciativas que, como la subida de impuestos, "están en contra de un ideario político".
Al margen de la evolución de la prima de riesgo, ha insistido, España debe demostrar que es capaz de pagar su deuda, lo que exige perseverar en los sacrificios y esfuerzos aunque no den frutos de manera inmediata.
Cospedal ha sido preguntada por la actitud de la diputada castellonense de su partido Andrea Fabra, que exclamó "¡Que se jodan!" en el pleno del Congreso cuando Mariano Rajoy anunciaba los recortes en las prestaciones por desempleo, y la ha tachado de "censurable", pero ha señalado que también lo fue el comportamiento de quienes la provocaron.
"Unos están grabados, otros no, pero todos son censurables y creo que no es el mejor ejemplo para la ciudadanía", ha apostillado antes de descartar medidas disciplinarias porque, ha advertido, acabarían afectando a la mitad del Congreso.
Sobre la decisión del Ejecutivo de informar a los inversores extranjeros del desglose del ajuste a través de una página web del Ministerio de Economía, Cospedal ha recordado que el presidente del Gobierno anunció en el Congreso que el ajuste ascendía a 65.000 millones de euros.
A su juicio, si el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, no ofreció información más detallada tras el Consejo de Ministros fue porque falta por concretar el alcance de determinadas medidas complementarias para llegar a esos 65.000 millones, como las que afectarán al sector energético.
De hecho, según la información facilitada a los inversores, el impacto de los nuevos ajustes será de aproximadamente 56.440 millones de euros hasta 2014.
Como número dos del PP, ha negado que pueda haber una "rebelión" en el partido después de que Hacienda rechazara suavizar los objetivos de déficit público de las autonomías.
Extremadura fue una de las comunidades que se abstuvo en el último Consejo de Política Fiscal y Financiera, y hoy su presidente, José Antonio Monago, ha justificado su postura, pero, según Cospedal, ello "no quiere decir que no se vaya a cumplir lo solicitado por el Gobierno".
Una de las vías de ahorro podría ser la supresión de las televisiones autonómicas y Cospedal ha recordado que hay comunidades, como la suya, Castilla-La Mancha, que ya han iniciado un proceso dirigido a privatizarlas o introducir gestión privada.
Según ha señalado la presidenta castellanomanchega, "todo el mundo" sabe que su comunidad es una de las que tiene "un mayor problema de déficit", pero ha garantizado que cerrará este año en el 1,5 por ciento del PIB exigido.