Más de doscientas personas murieron ayer jueves en Siria, la mayoría en Damasco y su periferia, por la represión de las fuerzas gubernamentales, denunciaron hoy los grupos de la oposición.
La Comisión General de la Revolución Siria situó la cifra total de fallecidos en 222, mientras que el Observatorio Sirio de Derechos Humanos indicó que fueron 206 y los Comités de Coordinación Local los cifró en 217.