Al Qaeda continúa siendo una "seria" amenaza para Estados Unidos pese a la muerte de su líder, Osama bin Laden, en 2011, según el informe anual sobre el terrorismo en el mundo que presentó hoy el Departamento de Estado.
El informe destaca que pese a la presión contra el núcleo de Al Qaeda en Pakistán, el grupo terrorista y sus afiliados han mostrado "resistencia" y han logrado "adaptarse" a las nuevas circunstancias.
"Conservan la capacidad de lanzar ataques regionales e internacionales, y eso es una amenaza seria y continua para nuestra seguridad nacional", según el informe oficial de Estados Unidos.