El secretario de Estado de Seguridad Social, Tomás Burgos, ha admitido que en este ejercicio el Gobierno ha recurrido al Fondo de prevención y rehabilitación para pagar las pensiones, después de que el pasado 25 de mayo se acordara habilitar sus activos financieros y el 4 y 24 de julio dos resoluciones que autorizaban su uso efectivo.
En este sentido, ha dicho que la resolución del 4 de julio autorizaba dos partidas de 1.700 millones cada una y la del 24, dos de 500 millones, de forma que en la actualidad queda algo más de 400 millones de euros y que sigue creciendo por el excedente de las mutuas.
Burgos se ha mostrado preocupado por la repercusión que tendría en las cuentas de la Seguridad Social una posible subida de los precios por el pago de las pensiones, pero ha subrayado que el sistema "está preparado" para asumir desviaciones del IPC.
"Nos preocupa pero nos ocupa", ha añadido, ya que cada décima de hipotética desviación "supone 200 millones de euros y un sobrreesfuerzo pero entra dentro de lo habitual en el sistema" que, según ha dicho, "se enfrenta a una proyección de inflación que se ve corregida sistemáticamente con el paso de los meses".
Respecto a la afiliación a la Seguridad Social, que ha caído en 136.762 personas en agosto, aunque negativo, considera que hay que situarlo en el contexto "adecuado" que actualmente es "difícil".
"Nunca se espera en España un mes de agosto positivo" por el fin de los contratos de carácter estacional de la temporada de verano.