El BNG de Ourense ha ejecutado su amenaza. Ha comunicado al alcalde, Francisco Rodríguez, su intención de retirarle su apoyo en el gobierno municipal tras ser imputado por cohecho y prevaricación en la "Operación Pokemon". El portavoz nacional del BNG, Guillerme Vázquez, ha sido el encargado de anunciar la ruptura del pacto de gobierno.
Los ediles nacionalistas explican que han esperado a conocer la decisión del alcalde y que, dada su intención de permanecer al frente de la corporación, ellos renuncian a su participación en el Ejecutivo local.
El abandono de los concejales del BNG se hará efectivo en la junta de Gobierno prevista para el próximo jueves, "ante la gravedad de los hechos" y tras insistir en su postura de que es Rodríguez quien debe salir del Gobierno.